Ciencia Costa Rica , Costa Rica, Miércoles, 11 de noviembre de 2009 a las 14:51

Aborígenes costarricenses también fueron vendidos como esclavos en Estados Unidos

Una reciente investigación de la Universidad Nacional de Costa Rica revela que indígenas costarricenses fueron llevados a Nueva York y Carolina del Sur

UCR/DICYT En el año 1722 el territorio del Caribe costarricense fue invadido y los atacantes que secuestraron cerca de 2000 indígenas de Talamanca y las islas de la bahía del Almirante. Las investigaciones sobre la trata de indígenas en el mercado de esclavos del Caribe refuerzan la tesis de que gran parte de estos indios cautivos fueron llevados a Jamaica y vendidos como esclavos en Estados Unidos de América. Varios ataques, saqueos y secuestros de nuestros aborígenes se dieron en territorios cercanos a la costa en zonas como Talamanca, Moín, Siquirres, Suerre y Matina. Así lo revela una investigación de la doctora Eugenia Ibarra Rojas, investigadora de la Escuela de Antropología de la Universidad de Costa Rica. 

 

La investigación se denomina Exploración de varias fuentes sobre el comercio ilícito en el Caribe centroamericano y se basa primordialmente en las Listas de embarque de la Oficina Naval de Nueva York entre 1713 y 1765 (Naval Office Shipping Lists, New York) y las Listas de embarque de la Oficina Naval de Carolina del Sur entre 1716 y 1767 (Naval Office Shipping Lists for South Carolina). En dichas listas era imperativo registrar las características de los navíos que arribaban a puerto y los cargamentos de mercancías que transportaban. Como los esclavos eran considerados una mercancía en esa época, debían consignarse en las listas de embarque.

 

La investigadora de la UCR ubicó las fechas próximas entre la captura de indígenas en Centroamérica reportadas y los ingresos de esclavos indígenas de esta región registrados en las mencionadas listas de embarque. Así por ejemplo, coteja que "un documento español reporta la captura de indígenas en 1708 a manos de zambos-mosquitos en Talamanca y el investigador estadounidense Allan Gallay halló registros de que en 1709 esos captores enviaron 30 indígenas a Carolina del Norte".

 

La antropóloga y etnohistoriadora señala que la más grande incautación humana ocurrida en nuestro país fue la del año 1722 cuando fueron capturados 2000 indígenas. La doctora Ibarra relaciona esta fecha con "un registro de 1723 que indica la llegada al Puerto de Nueva York de aborígenes esclavos en un barco que zarpó de Jamaica." Agregó que este agravio mereció la "protesta del Gobernador de Costa Rica, Diego de la Haya Fernández, quien exigió a Inglaterra la devolución de los cautivos que, según afirmaba el Gobernador, habían sido secuestrados por los mosquitos y sus aliados".

 

Las investigaciones de Ibarra aportan pruebas que apuntan, según la autora, a que "los indios esclavizados que ingresaron a Nueva York en 1723, podrían ser algunos de los capturados en Talamanca en 1722". Para la científica este hecho tendría varias implicaciones; como "que los zambos-mosquitos lograron hacer llegar a sus prisioneros hasta el puerto de Nueva York valiéndose de actividades comerciales de la época, igual que otros negociantes europeos".

 

Los zambos-mosquitos


Puede parecer paradójico que los negros africanos que escaparon de la esclavitud, formaran parte de una etnia que se dedicara a capturar indígenas e intercambiarlos como esclavos, junto con los mosquitos. Pero ellos venían de pueblos africanos que también aprisionaban y toparon con pueblos amerindios igualmente acostumbrados a hacer cautivos.

 

Los mosquitos eran indios que habitaban en el siglo XVII las costas caribeñas de Nicaragua y Honduras. En esa época arribaron a esas costas negros traídos de África en calidad de esclavos cuyas embarcaciones naufragaron. Los africanos se mezclaron con los indígenas mosquitos, lo que produjo una mezcla conocida como zambos. Todavía queda mucho que investigar sobre otras circunstancias de esa mezcla, pero existen varias teorías al respecto. Algunas apuntan a que la mezcla se dio a partir de esclavos negros que ya eran explotados en tierras centroamericanas desde el siglo XVI.

 

Para Ibarra "es posible concluir que la mezcla de los indios con negros en esta costa se efectuó poco a poco, intensificándose cuando algún acontecimiento así lo favorecía, como era la llegada de varios africanos a la vez". En la Costa Rica de la época se les denominó zambos-mosquitos, pues atacaban juntos nuestro territorio para robar las plantaciones de cacao y secuestrar indígenas de Talamanca y de Bocas del Toro.

 

En sus ataques los zambos-mosquitos saqueaban, perpetraban matanzas y capturaban indígenas. Solo en el siglo XVIII, en nuestro país se registran por lo menos 12 ataques y en el resto de América Central, 50 desde la península de Yucatán hasta Penonomé en Panamá.

 

Según explicó la investigadora "Sus amenazas lograron intimidar al gobierno de Costa Rica tanto que en 1769 acordó pagarles un tributo anual en cacao a cambio de que no arrasaran las haciendas de Matina, no capturasen gente, ni trataran de acercarse a Cartago." Fueron muy temidos aquí y en toda Centroamérica". La costumbre de atacar a sus enemigos para capturar hombres, mujeres y niños era parte de la práctica cotidiana de los mosquitos.