Ciencia Panamá , Panamá, Miércoles, 09 de mayo de 2018 a las 13:47

Algunas especies de ranas se están recuperando en América Central

Un estudio encabezado por el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt sugiere que las defensas antimicrobianas producidas por la piel de algunas ranas han mejorado desde que se iniciara la epidemia por ‘B. dendrobatidis’

CGP/DICYT Aunque las poblaciones de ranas han ido en declive en todo el mundo en los últimos 40 años, ahora un nuevo estudio ha evidenciado que algunas especies presentes en América Central se están recuperando. Al parecer, estas especies tienen mejores defensas contra ‘Batrachochytrium dendrobatidis’, un hongo letal que amenaza a la población mundial de anfibios.


"Es un capítulo esperanzador y optimista", señala Louise Rollins-Smith, profesora asociada en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt (Estados Unidos) y coautora de este estudio, recientemente publicado en la revista ‘Science’.


Aunque un trabajo previo había demostrado que este patógeno era igual de letal ahora que hace 10 años, las defensas antimicrobianas producidas por la piel de rana parecen ser más efectivas hoy de lo que eran antes de que comenzara esta epidemia.


Rollins-Smith y sus colegas comenzaron a estudiar en 2004 cómo las ranas de Panamá combaten a ‘B. dendrobatidis’. Durante varios años, junto con la investigadora posdoctoral Douglas Woodhams y la gerente de laboratorio Laura Reinert, realizaron múltiples viajes a Centroamérica para recolectar muestras de secreciones de piel de rana. En aquel momento, la enfermedad se estaba extendiendo hacia el este desde Costa Rica a través de Panamá.


"Pudimos recolectar muestras de ranas que ya se habían enfrentado a la enfermedad y poblaciones de la misma especie en lugares donde la epidemia aún no había ocurrido", recuerda la investigadora, quien detalla que encontraron que las secreciones de la piel de las ranas en áreas en las que la enfermedad era endémica, eran más efectivas contra el hongo en comparación con las secreciones de la piel de las ranas que no habían estado expuestas a la enfermedad.


El patógeno no ha variado


También compararon muestras iniciales del hongo con muestras actuales y evaluaron la genética, los patrones de crecimiento, la capacidad de infección y la producción de sustancias que inhiben la respuesta inmune de las ranas. Según todas estas variables, “el patógeno no ha variado”, apunta Rollins-Smith, quien subraya lo sorprendente de los resultados.


"Esperábamos que las ranas se estuvieran recuperando porque el patógeno se había vuelto menos virulento. Pero el patógeno es tan virulento como era y lo que han mejorado son las defensas de la rana", concluye.
Rollins-Smith dijo que no está claro si las ranas que sobrevivieron y se están recuperando ya tenían mejores defensas o si la presencia del hongo en la piel había originado los cambios en las defensas.


Mejorar las estrategias de conservación


Los resultados obtenidos tienen importantes implicaciones, ya que comprender cómo las especies de anfibios se recuperan de una epidemia puede ofrecer pistas para mejorar las estrategias de conservación y enfrentar de mejor forma enfermedades emergentes en otras especies.


El mismo equipo había demostrado previamente que las secreciones de la piel de la rana bloquean la infección del VIH, y en un trabajo reciente la efectividad de las secreciones de la piel de la rana contra un patógeno similar a la bacteria que causa la gonorrea, según la información del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt recogida por DiCYT.


"Las ranas son una rica fuente de moléculas potencialmente útiles que podrían funcionar contra patógenos humanos", asegura Rollins-Smith, quien destaca el papel fundamental de la National Science Foundation (Estados Unidos) y del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales en Panamá en el apoyo de estos y otros estudios de las poblaciones de anfibios.