MMG /DICYT La Universidad Católica de Ávila se ha adelantado a la celebración de la Semana de la Ciencia, que comienza oficialmente mañana, 12 de noviembre, con la celebración de un taller de determinación de metales pesados biodisponibles en el suelo, una actividad en la que han tomado parte un grupo de alumnos del instituto de Educación Secundaria José Luis López Aranguren. Bajo la dirección del profesor José Joaquín Ramos, los alumnos han aprendido a determinar qué minerales pueden absorber los vegetales y, sobre todo, en qué cantidad, ya que, tal y como les ha explicado el profesor, existen ciertos metales como el zinc o el cobre que en principio son biodisponibles, pero que pueden llegar a ser tóxicos en función de la concentración que tengan.
Para llevar a cabo el experimento, los alumnos han utilizado una solución extractora que en teoría se comporta como lo hacen las raíces en la naturaleza. Se trata del ácido etilen diamino tetracético (EDTA). "Se pone el suelo en contacto con la solución extractora", ha explicado Ramos en declaraciones a DiCYT, "y en teoría esa solución extractora va a ser capaz de solurizar todos los metales que las plantas puedan ser capaces de disponer en el suelo. Y una vez extraídos con la solución extractora lo medimos con el equipo de absorción atómica".
Según ha comentado Ramos, este tipo de determinaciones tienen dos objetivos principales. "En primer lugar y desde el punto de vista agronómico", ha asegurado, "se necesita para saber la cantidad de micronutrientes que necesita el vegetal del suelo, porque si no fueran suficientes habría que hacer un aporte, una fertilización". Por otra parte, estos estudios se llevan a cabo para saber si hay problemas de fototoxicidades, para saber si hay una concentración más alta de lo que debería ser, ya que podrían presentar problemas para el cultivo. "El problema es que estos elementos, si superan su concentración, sí que son tóxicos", ha recalcado el profesor, "y no sólo para el vegetal, sino también para las personas, porque son cancerígenos, como el cadmio, el mercurio, el plomo o el níquel. El problema es ver si esa concentración de metales entra en la cadena trófica".