Science Spain León, Monday, April 07 of 2008, 18:20

Analizan varias formas de alimentación de ovejas lecheras para mejorar sus beneficios en la salud del consumidor

Científicos del CSIC de León descubren que suplementar las raciones de los animales con aceite de girasol triplica la cantidad de CLA en la leche, sustancia con propiedades anticancerígenas

IGC/DICYT Un grupo de investigadores de la Estación Agrícola Experimental, centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en León, ha descubierto que la suplementación de las raciones de las ovejas con aceite de girasol puede llegar a triplicar el contenido de ácido linoleico conjugado (CLA) en la leche. A este ácido graso se le suponen propiedades anticancerígenas, antidiabéticas y potenciadoras del sistema inmune. La investigación, aún en fase experimental, puede aportar un valor añadido a las explotaciones que busquen un producto final de calidad.

 

Según explica a DICYT Gonzalo Hervás, científico titular del centro del CSIC en León, “el CLA aparece de forma natural en productos obtenidos de rumiantes” a través de dos vías, principalmente: la acción de los microorganismos presentes en el rumen del animal (mediante la biohidrogenación de los ácidos grasos de la dieta, que permiten que el compuesto se absorba en el intestino y aparezca en la leche y la carne); y a través de una reacción enzimática catabolizada por la enzima δ-9-desaturasa.

 

Para esta síntesis endógena, estudiada en vacuno, pero que se da en otros animales y también en humanos con menor actividad que en rumiantes, “se necesita un metabolito que se forma en el rumen, que es transformado a CLA por esta enzima en la glándula mamaria del animal”, comenta Hervás. Los investigadores del CISC de León están estudiando este proceso en ovejas con el objetivo de “mejorar los niveles de CLA en la leche de oveja mediante diversas estrategias de alimentación del ovino de leche”.

 

Contrapartidas

 

El estudio consiste en probar distintas estrategias de alimentación en ovejas de una finca experimental que reproduce condiciones reales de explotación. Uno de los métodos estudiados consiste en añadir al alimento distintos tipos y dosis de aceites vegetales (oliva, soja y girasol), mientras que en otro se alimenta al animal sólo con pasto. Posteriormente se comprueba el rendimiento productivo de los animales y se realizan análisis de la composición de la leche (proteína, grasa, lactosa y extracto seco) y su perfil de ácidos grasos “para ver el aumento del CLA y si se mantiene a lo largo del tiempo”.

 

Según el investigador “el aceite de girasol triplica el contenido de CLA en la leche”. La contrapartida es que “también aumentan determinadas grasas ‘trans’”, que incrementan los niveles de lipoproteínas de baja densidad (el llamado ‘colesterol malo’) y disminuyen las lipoproteinas de alta densidad (el ‘colesterol bueno’). Sin embargo, “todavía no se sabe si todas las grasas de este tipo son igual de perjudiciales”, argumenta Hervás. Por otra parte, “con el pasto se duplica el contenido de CLA, pero se reduce la ingestión de energía y esto repercute en la producción de leche”.

 

Alimentos funcionales
El objetivo final del estudio “es producir un alimento funcional de forma natural”, concluye el científico, ya que “los alimentos funcionales que se encuentran en el mercado suelen ser enriquecidos a posteriori, en fábrica”. Sin embargo, para aplicar estas técnicas en las granjas “habría que valorar en cada explotación si es o no rentable”, ya que “resulta difícil animar al ganadero a que produzca productos así si no obtiene mayor rentabilidad, más teniendo en cuenta el precio actual de las materias primas”. El proyecto está financiado por el Plan Nacional de I+D+i 2004-2007, y cuenta con la colaboración de investigadores del Instituto del Frío del CSIC (Madrid). Los científicos, del grupo de Nutrición y Sistemas Ganaderos del centro leonés, esperan continuar el estudio para experimentar con otros suplementos, conocer mejor los efectos beneficiosos en el consumidor del CLA (en colaboración con un grupo de Toxicología de la Universidad Complutense de Madrid), y estudiar también los efectos de las grasas trans.