SC/DICYT Felipe Gómez Isla, profesor titular de Derecho Internacional Público de la Universidad de Deusto, ha participado recientemente en el V Seminario de Bioética, organizado por la Universidad Popular para la Educación y la Cultura de Burgos. En dicho encuentro, en el que también han participado expertos de las universidades de Burgos y Navarra, entre otros, se ha analizado el desarrollo de la investigación biotecnológica en España que, a juicio del profesor Gómez Isla, tiene una especial indicencia en Andalucía, País Vasco y Cataluña, así como los debates surgidos en torno a sus aplicaciones en el campo de la salud humana.
En este sentido, Gómez Isla ha señalado a DICYT que el cambio de legislación aprobado por el Gobierno central, en la que se permite la investigación con células madre supone, además de una línea política distinta, “la apertura de tremendas posibilidades desde el punto de vista de la investigación genética y, sobre todo, de la aplicación de esas investigaciones en el ámbito de la salud”.
Son tres grandes áreas a las que la biotecnología puede realizar grandes aportaciones. La primera de ella se centra en el campo de la salud, en el que quedaría incluida la investigación en el ámbito genético; un campo que se centra en la elaboración de medicamentos desde la información genética de cada individuo, por lo que se conseguirían unos medicamentos que específicos para cada persona en función de su información genética. La segunda gran área abarcaría los estudios sobre la agricultura, ya sea en la mejora de determinados alimentos o de tipos de cultivos. Y la tercera engloba todas las investigacioens relacionadas con el medio ambiente.
El profesor Gómez Isla asegura que “es cierto que la investigación de células madre abre unas grandes posibilidades, así como nuevas oportunidades”, pero el hecho de tener unas marcadas implicaciones éticas y religiosas es lo que “ha vuelto a suscitar una gran polémica a nivel internacional”. Un caso muy concreto, explica Gómez Isla, "es el intento de conseguir una vacuna contra la diabetes y contra determinados tipos de cáncer, además de un grupo de enfermedades que se podrían ver favorecidas con el desarrollo de estas investigaciones”.
Durante los últimos cuatro o cinco años “está habiendo un esfuerzo por parte de los poderes públicos y por parte de la universidad, en tratar de situar a nuestro país, si no en primera línea, en una línea acorde con los países de nuestro entorno”. En la actualidad, el núcleo de países en los que se han llevado a cabo este tipo de investigaciones son EEUU, Gran Bretaña, Canadá, y algunos países nórdicos.