Ciencia Chile , Chile, Jueves, 24 de mayo de 2012 a las 10:30

Aumentar la información, fundamental para mejorar las estructuras de defensa ante un maremoto

Un experto describe en la Pontificia Universidad Católica de Chile las lecciones aprendidas tras el tsunami de Japón de 2011

UC/DICYT La necesidad de aumentar el conocimiento sobre los tsunamis y sobre el comportamiento de las estructuras levantadas para hacerles frente es la lección más importante que dejó el maremoto que afectó a Japón el 11 de marzo de 2011, señaló Takashi Tomita, uno de los investigadores más destacados del mundo sobre los efectos de los tsunamis.


Tomita dictó la charla Efectos y Lecciones Aprendidas del Tsunami de Japón 2011 en el Auditorio San Agustín de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica, como parte de las actividades del Proyecto de Investigación para el Mejoramiento de Tecnología para Desarrollar una Comunidad Resiliente ante los Tsunamis, que reúne a ingenieros y expertos en catástrofes de organismos públicos y universidades chilenas y entidades gubernamentales japonesas.


Relató que en el tsunami que siguió al terremoto de 9 grados Richter que afectó a la costa de Tohoku, que causó olas de hasta 40 metros, superó con creces todas las previsiones. A raíz de esto, muchas de las estructuras creadas para hacer frente a tsunamis y que habían sido levantadas a lo largo de la costa afectada no resistieron, ya sea por la fuerza de las olas como por efecto que tuvo el agua en las bases de las estructuras, que fueron socavadas. Pese a esto, señaló Tomita, los rompeolas tuvieron de todas maneras el efecto de disminuir las consecuencias del tsunami, en algunos casos disminuyendo hasta en un 40% la altura de las olas.


Los consejos del Dr. Tomita, quien es investigador de Port and Airport Research Institute (PARI) de Japón, vicedirector del centro de investigación en desastres marítimos de Asia Pacífico y responsable científico de la contraparte japonesa en este proyecto, pueden resumirse en una sola palabra: información. Su llamado es a investigar documentos históricos que hables de situaciones similares, así como a aumentar las mediciones, con el objetivo de desarrollar de métodos de simulación que lleven a mejorar los diseños de las estructuras de defensa.


El profesor de Ingeniería Hidráulica UC Rodrigo Cienfuegos, responsable científico de la parte chilena del proyecto, recalcó la importancia de este tipo de iniciativas de cooperación internacional, y señaló que “estamos trabajando para mejorar nuestros sistemas sobre la base de los recursos y planificaciones de las que disponemos hoy, pero tenemos también que mirar hacia el futuro y ser conscientes de que vamos a requerir más preparación, más recursos, más personas”.


El Proyecto de Investigación para el Mejoramiento de Tecnología para Desarrollar una Comunidad Resiliente ante los Tsunamis fue firmado en 2011 y tiene una duración de cuatro años, durante los cuales Japón, a través de la Japan International Cooperation Agency (JICA), aportará más de 3 millones de dólares para el intercambio de tecnologías y de expertos de nivel mundial en el área de desastres naturales. Por el lado chileno, participan de este proyecto el Ministerio de Obras Públicas, la ONEMI, el Instituto Nacional de Hidráulica, y las universidades Católica de Chile, de Chile, de Concepción, Técnica Federico Santa María, de Valparaíso, Católica de Valparaíso y Católica de la Santísima Concepción.