IGC/DICYT El presidente del Consejo General de Colegios de Veterinarios de España, Juan José Badiola, apuntó hoy a los "hábitos alimentarios" como la posible causa de que dos de los últimos fallecidos en España por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (conocida como mal de las vacas locas) sean miembros de una misma familia leonesa. En concreto, el expertó señaló la práctica, muy extendida en León, de comer vísceras, ya que el "consumo de carne no entraña riesgo". Badiola hizo estas declaraciones en la inauguración de la exposición Veterinaria y Sociedad Leonesa, que conmemora el centenario del Colegio de Veterinarios de León.
Par Badiola "es un hecho singular que de cuatro casos de esta enfermedad que se han registrado en España tres sean en León, a pesar de que no sea la provincia española que más casos de encefalopatía espongiforme bovina acumule". En su opinión, este hecho "no tiene por qué deberse a una mayor contaminación" de los animales, y señaló a "algún hábito alimentario específico", concretamente al consumo de vísceras, como la causa, ya que "la transmisión de esta enfermedad no se produce por consumir sangre sino tejido nervioso. Parece ser que estos dos fallecidos de la misma familia tenían este hábito", dijo.
Además, el experto aseguró que, con los datos que maneja, en esa familia "no había una mutación genética específica" que la hiciera más propensa a sufrir la enfermedad. Asimismo, vaticinó que en España "habrá más casos. Si nuestra situación es similar a la de Francia en cuanto a número de casos en animales, allí se han registrado 23 casos en humanos". Según Badiola, en España podría haber "entre 10 y 25". Sin embargo, "sería preocupante que el siguiente también fuese en León".
En cuanto a la exposición Veterinaria y Sociedad Leonesa, Badiola aseguró que León es uno de los referentes de la Veterinaria en España, además de tener uno de los Colegios profesionales más importantes por número de miembros. Esta muestra pretende mostrar la evolución de la disciplina desde 1792 hasta la actualidad. Se divide en dos ámbitos, por un lado los conocimientos científicos y, por otro, la profesión. Las piezas que se exhiben en la exposición forman parte del Museo de Historia de la Veterinaria, una institución dependiente del Ministerio de Defensa, que ha donado algunas de ellas, y de veterinarios leoneses. Se podrá visitar en el Edificio Botines de la capital hasta el próximo 19 de octubre.