Science Colombia Colombia, Friday, November 02 of 2007, 18:15

Biocombustibles a partir de residuos orgánicos

Colombia es el segundo productor de Etanol de Latinoamérica

NJR/NOTICYT/DICYT El cuidado y la preservación del medio ambiente es hoy una prioridad en la agenda mundial, no en vano el Premio Nobel de Paz ha sido entregado al Grupo Intergubernamental Sobre el Cambio Climático (IPPC) y al ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, por sus valiosos esfuerzos frente a la difusión de las causas y consecuencias, así como a la mitigación de este problema ambiental que hoy afecta al mundo entero.

Diversas iniciativas para la conservación del suelo, de los ecosistemas naturales y para el desarrollo de biocombustibles han sido esenciales para Colombia. Muestra de ello son los logros que el país ha alcanzado en los últimos años, entre los que se encuentra el premio a la protección de la capa de ozono 2007, entregado por la EPA (Enviromental Protección Agencia), y el reconocimiento como el segundo país productor de etanol en Latinoamérica.

Este reconocimiento evidencia la gran preocupación de Colombia por combatir los efectos que produce el alto consumo de combustibles, gases de efecto invernadero, smog y enfermedades respiratorias, entre otros, que han llevado a diseñar alternativas como la producción de biocombustibles que permiten aprovechar significativamente los recursos agrícolas del país.

Prueba de esto es la investigación adelantada por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y el proyecto Obtención de Alcohol Carburante a Partir de Residuos Industriales y Agrícolas que se proponen evaluar las condiciones apropiadas (sustrato, medio, mecanismo y microorganismo) para la obtención del alcohol carburante a partir de residuos industriales y agrícolas.

“Lo que se busca es ir sustituyendo los combustibles de origen fósil, no renovables y contaminantes por otros renovables y limpios, utilizando desechos agroindustriales como los de la uva y el maíz, ya que Colombia cuenta con una gran variedad de biomasa que actualmente se desperdicia sin razón alguna”, comentó Vilma Hernández Montaña, ingeniera química y directora de la investigación.

Serán la melaza de uva, la melaza de caña y los residuos de maíz los protagonistas en la identificación del sustrato que permita obtener el mayor rendimiento en la producción de etanol, con el propósito de disminuir de forma notable las principales emisiones de los vehículos, como son el monóxido de carbono y los hidrocarburos volátiles, en el caso de los motores de gasolina, y las partículas, en el de los motores diesel.

Los cultivos de azúcar, maíz y remolacha, entre otros, son los más favorecidos dentro de la gran variedad de alimentos que engalanan los campos colombianos, pues estos productos agroindustriales son los más utilizados en la obtención de los biocombustibles

El Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Felipe Arias, en el documento Biocombustibles en Colombia, explica que “la agricultura comienza a sustituir al petróleo. Primero, por una razón geopolítica. Los países desarrollados quieren reducir su dependencia en el hidrocarburo. Segundo, por razones ambientales. Un motor alimentado con etanol ó biodiesel produce mucha menos contaminación que aquel que se alimenta con combustible fósil”.


El Alcohol carburante, la otra alternativa

La Federación Nacional de Biocombustibles define al alcohol carburante como un compuesto inflamable, producido a través de cultivos como el maíz, la papa, la yuca, la remolacha, el sorgo y la caña. Éste al mezclarse con la gasolina mejora la combustión interna de los motores disminuyendo los riesgos ambientales.

“La idea de mezclar el etanol con la gasolina no nace en la actualidad, por el contrario se llevan más de 30 años trabajando sobre lo mismo”, expresó Hernández. En Colombia fue en la década de los noventas que se dio inicio a una reformulación de los combustibles, y fue para el año 2001 que se estableció la ley 693, la cual estipula las normas para el uso, producción y consumo del alcohol carburante.

De acuerdo con esta ley, en los centros urbanos con más de 500 mil habitantes las gasolinas deberán contener componentes oxigenados tales como alcoholes carburantes, pero ¿Cuál es la ventaja de su uso?, ¿Qué beneficios trae dicha mezcla?

Según Hernández, con la mezcla del 10% de etanol con la gasolina se disminuye en un 27% las emisiones de monóxido de carbono en carros nuevos, 45% en carros típicos colombianos de 7 - 8 años de uso y 20% de hidrocarburos a la atmósfera colombiana, favoreciendo al mejoramiento de la calidad del aire.

El aumento en la calidad de las gasolinas, la protección del medio ambiente y la generación de empleo son algunos de los beneficios que el país adquiere con la producción y uso de los biocombustibles, y por supuesto del alcohol carburante.

Frente a la generación de empleo, según un informe de la Federación Nacional de Biocombustibles para cumplir con las disposiciones de la Ley 693 de 2001, se crearán alrededor de 170 mil nuevos empleos que favorecerán directamente a las regiones deprimidas del país.

Finalmente, para Hernández el mundo encara el agotamiento progresivo de sus recursos energéticos basados mayoritariamente en combustibles no renovables como el petróleo y sus derivados. Al mismo tiempo, el consumo de energía aumenta a ritmos cada vez más crecientes. El consumo global de combustibles genera enormes cantidades de gases contaminantes que son liberados a la atmósfera. La única forma de encarar esta problemática es mediante recursos energéticos renovables. Para ello, la biotecnología ofrece múltiples alternativas tecnológicas; una de éstas hace referencia a la producción de biocombustibles conformados por una mezcla de combustibles fósiles (gasolina) y alcohol carburante (etanol), cuyo objetivo es oxigenarlo, logrando así una combustión completa que permita disminuir las emisiones toxicas.

De acuerdo con lo anterior, es claro que el futuro está ahora en los biocombustibles y Colombia seguirá impulsando está nueva industria que trae consigo nuevas oportunidades económicas y una mejor calidad de vida con relación a la naturaleza.