Ciencia México , Puebla, Jueves, 09 de julio de 2009 a las 10:29

BUAP instala un moderno sensor sísmico en el Pico de Orizaba

La meta principal es seguir midiendo la actividad sísmica del volcán Citlaltépetl, ya que podría representar un riesgo para las poblaciones cercanas’

BUAP/DICYT Con el objetivo de monitorear la actividad sísmica del Pico de Orizaba, el Laboratorio de Ciencias de la Tierra de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) instaló un moderno sensor en la estación Sierra Negra-EVPOBUAP1. Rogelio Ramos Aguilar, coordinador del Laboratorio de Ciencias de la Tierra que pertenece a la Facultad de Ingeniería de la BUAP, explicó que el Citlaltépetl es uno de los volcanes más altos del mundo, el cual reinició su actividad en 1998 y desde entonces ha registrado microsismos.


”La meta principal con este sensor, es seguir midiendo la actividad sísmica del volcán, ya que podría representar un riesgo para las poblaciones cercanas’’, expresó. Señaló que con el apoyo de la BUAP, los investigadores instalaron una estación de monitoreo en el Volcán Sierra Negra, a 70 metros del Gran Telescopio Milimétrico y a ocho kilómetros en línea recta del Pico de Orizaba, desde donde se realizan todas las mediciones, mismas que son retransmitidas a un centro de control en Ciudad Universitaria.


Dijo además que el sensor es de última generación y por sus características se convierte en este momento en uno de los más sofisticados del país, gracias a que utiliza banda ancha, lo que les permitirá registrar en tiempo real cualquier movimiento en el coloso. “Lo que se pretende es determinar la frecuencia con la que se generan los microsismos, además se podrá analizar la parte del espectro volcánico y el comportamiento del suelo, que se conoce como movimiento de partículas’’, abundó.


Durante la colocación trabajaron de manera conjuntos docentes y alumnos de las áreas de topografía y geodesia, física y matemáticas, quienes darán seguimiento a este trabajo desde el Laboratorio de Ciencias de la Tierra, ya que pretenden realizar la primera zonificación microsísmica y dar a conocer la constitución y características de la cámara magmática.


El Maestro Ramos Aguilar explicó que los resultados que genera el monitoreo del volcán son proporcionados a la Rectoría de la BUAP y al Gobierno del Estado a través de la Dirección de Protección Civil, con el objetivo de prevenir alguna contingencia importante en las poblaciones aledañas al volcán.


Complementarán el monitoreo con inclinometría


Los especialistas del Laboratorio de Ciencias de la Tierra, complementarán el monitoreo con inclinometría, donde medirán las características de deformación del volcán; además buscarán colocar otro instrumento de medición conformado por ocho canales que les pueda mostrar las características propias de la cámara magmática. ”Buscamos sentar las bases para que dentro de 40 ó 50 años se siga ampliando el monitoreo del Pico de Orizaba”, abundó.


Con este sensor, proveniente de Inglaterra, la BUAP se pone a la altura de la UNAM o a la Universidad de Colima, que tienen observatorios especializados para análisis volcánicos, tanto para el Popocatépetl como para el volcán de Fuego de Colima. Este volcán cubre una extensión de 160 mil metros cuadrados entre Puebla y Veracruz, zona en la que es necesario establecer medidas de prevención, ya que existen comunidades asentadas en zona de riesgo como son: Atzitzintla, Atzitzihuacan, Ciudad Serdán y Esperanza, en el caso de Puebla, y Huatusco en Veracruz.