Ciencia España , Salamanca, Viernes, 13 de noviembre de 2009 a las 20:23

Buscan remedios específicos para un patógeno del tomate

Reyes Roncero, vicerrectora de la Universidad de Córdoba, ha explicado hoy en Salamanca la investigación que realiza su grupo, que colabora con científicos salmantinos

JPA/DICYT Reyes Roncero, vicerrectora de Internacionalización y Cooperación de la Universidad de Córdoba, perteneciente al Departamento de Genética de esta institución, ha explicado hoy en Salamanca el trabajo que lleva a cabo su grupo de investigación con el hongo Fusarium oxysporum. A pesar de que se trata de un patógeno muy conocido que afecta a un centenar de especies vegetales, ha evolucionado de forma específica para adaptarse a cada una de ellas, de manera que es necesario estudiar cada caso para hallar la mejor forma de combatirlo. Reyes Roncero se ha centrado en el tomate, ya que el hongo causa la enfermedad conocida como fusariosis vascular, causante de grandes pérdidas en este cultivo.

 

"Investigamos elementos del hongo que causan la enfermedad para buscar algún tipo de solución en el futuro", ha señalado la experta en declaraciones a DiCYT. "Ahora mismo, los tratamientos químicos que se realizan al campo son genéricos y abundantes porque no se sabe cómo actúa cada patógeno", afirma. Sin embargo, "sólo podemos conseguir un compuesto antimicrobiano con acción específica si logramos averiguar en qué consiste la acción de microbio sobre el organismo hospedador", algo que vale tanto para plantas como para animales o personas.

 

Fusarium oxysporum afecta a cultivos diversos, como melones, sandías o garbanzos, pero con formas distintas en cada caso. El Departamento de Genética de la Universidad de Córdoba lleva años investigando el mecanismo de patogénesis de este hongo que afecta a plantas de tomate provocando fusariosis vascular y, a su vez, grandes pérdidas a los agricultores. Cuando el hongo ataca, la apariencia de la plantación es marchita, la planta se pone lacia hasta tumbarse, los campos de tomate infectados presentan muy mal aspecto. "Se trata de un hongo de suelo, de manera que las esporas del hongo sobreviven en la tierra durante decenas de años y el patógeno entra a través de la raíz de la planta, ascendiendo por el tallo hacia las hojas", apunta.

 

Mecanismo de patogénesis

 

A pesar de la variedad de formas que puede presentar el hongo en su adaptación a cada planta, "es probable que el mecanismo de patogénesis sea universal para este hongo y para otros, de manera que cada grupo de investigación se puede aprovechar del trabajo de otros científicos para avanzar", comenta Roncero. En este sentido, la científica ha señalado que su grupo mantiene colaboraciones con científicos salmantinos que trabajan en líneas parecidas, pertenecientes al Centro Hispanoluso de Investigaciones Agrarias (Ciale) y al Instituto de Microbiología Bioquímica, donde ha ofrecido hoy un seminario para explicar sus investigaciones.

 

Uno de los aspectos más importantes es que, a medida que el hongo se expande, van surgiendo tomates resistentes y, a su vez, los hongos también evolucionan. "En el momento en el que se consigue un cultivo resistente, el patógeno supera esa resistencia, así que hay que buscar nuevos genes continuamente que vuelvan a hacer resistente a la planta", explica. Sin embargo, "si se consiguiera saber en qué consiste el mecanismo de patogénesis se erradicaría cualquier hongo, no sólo una especie determinada".