UCR/DICYT El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) certificó nuevamente al Centro de Investigación en Contaminación Ambiental (CICA), de la Universidad de Costa Rica, como uno de los cuatro laboratorios analíticos colaboradores alrededor del mundo, que con su trabajo garantizan la inocuidad de los alimentos y la sostenibilidad ambiental. Esta alianza viene a comprobar la alta calidad y eficiencia de las labores que se realizan en el CICA y abre una ventana de desarrollo para los profesionales vinculados a investigaciones sobre contaminación en suelos, aire, agua y en el ambiente en general.
La Dra. Elizabeth Carazo Rojas, directora del CICA, resaltó la importancia de este tipo de convenios para la búsqueda de la excelencia científica y académica de la universidad, “sólo hay cuatro centros de colaboración del OIEA en Latinoamérica en países como México, Brasil y Argentina. Es un honor para nosotros y para la UCR tener esta distinción y significa que colaboramos con distintos proyectos a nivel nacional y regional en la protección de los alimentos y el ambiente”.
En la actividad estuvo presente además el ministro de Ciencia y Tecnología, Ing. Alejandro Cruz Molina, quien afirmó que para los países miembros de la OIEA existen grandes ventajas que se deben aprovechar para acelerar el desarrollo.
“Este año hemos planteado al país un plan nacional de ciencia, tecnología e innovación con siete áreas prioritarias, en donde las tecnologías nucleares tienen una importancia fundamental para apoyar el desarrollo de la agricultura, los alimentos, el potencial de la biotecnología y los bioprocesos”, indicó.
Al cuidado del medio ambiente
Dentro de las labores que realiza el CICA destaca la elaboración de análisis de calidad de aire, estudios de degradación, monitoreo con bioindicadores, análisis de calidad de agua, y estudios de residuos de plaguicidas, metales y otros contaminantes.
El vicerrector de Administración, M.Sc. Héctor González Morera, explicó por su parte que la labor del CICA en cuanto al análisis de contaminantes que impacten negativamente el ambiente y a los alimentos resulta imprescindible para el bienestar de nuestra sociedad.
“Esta búsqueda por la excelencia en los procesos de autoevaluación y acreditación es la que le permite al centro la autocrítica, la discusión abierta, la reflexión rigurosa así como la actualización y capacitación necesarias, compromisos fundamentales de nuestra universidad pública que está comprometida con la protección del medio ambiente”, agregó.
También estuvieron presentes en la actividad representantes de la OIEA como el Dr. Rick Kastens, director del Departamento de Cooperación Técnica para Latinoamérica (OIEA/TECLA), y el Dr. Liang Qu, director de la División de Técnicas Nucleares en Alimentación y Agricultura (FAO/OIEA).
El Dr. Rick Kastens dijo que buscan facilitar la eficiencia y la colaboración entre los laboratorios, tomando como punto de partida las regulaciones científicas y tecnológicas, “la agricultura y la salud son parte de los temas que buscamos desarrollar en forma sostenible”.
Sentenció además que estos esfuerzos no son posibles sin la ayuda de los gobiernos, “queremos ver crecer el impacto del trabajo de los laboratorios en las comunidades de cada nación”, acotó.
Buenas prácticas
Por su parte, el Dr. Liang Qu declaró que algunas de las futuras actividades del CICA como centro de colaboración de la OIEA se enfocarán en la validación de métodos y procedimientos para la evaluación de indicadores de buenas prácticas agrícolas, armonizar las metodologías regionales, validar la transferencia tecnológica y contribuir al mantenimiento y desarrollo del sitio Web de la FAO/OIEA sobre seguridad alimentaria.
El acto de entrega del certificado de reasignación se llevó a cabo el viernes 2 de diciembre en el auditorio de la Ciudad de la Investigación de la UCR y se realizó en el marco del encuentro internacional por el Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y Tecnología Nucleares en América Latina (ARCAL).
Dicho convenio promueve el uso de las diversas técnicas nucleares que existen, en sus aspectos puramente pacíficos, motivando a sus miembros a cooperar en forma horizontal, técnica y económica para alcanzar vías de desarrollo.
Costa Rica y 19 países más de Latinoamérica, entre ellos Venezuela, Bolivia, Cuba, Brasil, Colombia, Chile, Argentina, México y Colombia, componen el ARCAL.