Ciencia Perú , Perú, Jueves, 30 de enero de 2014 a las 15:23

¿Cómo se construyeron las carreteras interoceánicas?

Una vía que una el Pacífico con el Atlántico, que atraviese la costa norteña, la Cordillera de los Andes y la selva

PUCP/DICYT Gibran Loor (Ecuador), director de contrato en el área de mercado de Odebrecht estuvo involucrado durante cinco años en la construcción de las Carreteras Interoceánicas Norte y Sur. Loor visitó el campus como invitado internacional de Constructenia 2013, organizado anualmente por la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Civil (ADEIC) de la PUCP (Pontificia Universidad Católica del Perú), con la asesoría de los docentes de la Sección de Ingeniería Civil y el apoyo de la Facultad de Ciencias e Ingeniería de la Universidad.


Una vía que una el Pacífico con el Atlántico, que atraviese la costa norteña, la Cordillera de los Andes y la selva. Que afiance nuestra integración regional con Brasil, que facilite el acceso a mercados europeos y asiáticos, y que estimule el desarrollo de negocios y servicios para beneficio de ambas naciones.


El proyecto


La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) fue creada en 2008 como un espacio de articulación y diálogo político entre los gobiernos de los doce países de América del Sur. Una de sus prioridades ha sido implementar redes de infraestructura que contribuyan a la interconexión y al desarrollo social y económico de la región.


El Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN) es la instancia responsable de llevar a cabo esta tarea. La Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) es el foro técnico del COSIPLAN y se encarga de planificar, ejecutar y monitorear estos proyectos estratégicos. De los 10 ejes de integración planteados para conectar a la región, tres atraviesan al Perú de manera transversal: Las Carreteras Interoceánicas Norte y Sur (ya culminadas) y la Carretera Interoceánica Centro (en ejecución, que irá de Chosica a Pucallpa).


A través de Sudamérica


La Carretera Interoceánica Norte (o IIRSA Norte) une el puerto marítimo de Paita con el puerto fluvial de Yurimaguas, en un trayecto de 955 km que atraviesa seis departamentos: Piura, Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, San Martín y Loreto. El consorcio ganador estuvo compuesto por Odebrecht, Graña y Montero, y Andrade Gutiérrez, aunque hoy solo cuenta con la participación societaria de las dos primeras empresas.
Desde Yurimaguas se inicia el recorrido fluvial que atraviesa los cauces de los ríos Marañón y Huallaga hasta el puerto de Iquitos, para luego navegar el río Amazonas hasta la ciudad de Manaos, zona franca donde existe un área de libre comercio para la importación y la exportación de productos.


La Carretera Interoceánica Sur (IIRSA Sur) va desde Urcos hasta Iñapari, en un trayecto de 656 km que atraviesa los departamentos de Cusco y Madre de Dios. Otorgado al consorcio conformado por Odebrecht, Graña y Montero, JCC e ICCGSA, en este tramo solo existía una trocha por lo que se tuvo que construir una nueva carretera.


Gracias a la IIRSA Sur, se completa una nueva ruta de conexión entre el Atlántico y el Pacífico. Por el este, luego de cruzar el río Acre se llega a Assis, poblado fronterizo que desde hace 30 años posee un camino que atraviesa el extremo sur de Brasil hasta el puerto de Santos (Sao Paulo). Por el oeste, el corredor vial llega a la costa peruana por tres salidas: San Juan de Marcona (Ica), Matarani (Arequipa) e Ilo (Moquegua).


Los contratos de concesión de la IIRSA Norte y la IIRSA Sur tienen una vigencia de 25 años y fueron firmados en el 2005, en el periodo final del gobierno del presidente Toledo. Ambas vías se construyeron en paralelo durante el periodo 2006-2011 y hoy se encuentran 100% operativas, en plena fase de operación y mantenimiento. “Cualquier persona que desee viajar a Brasil desde Perú podría tomar un vehículo y viaja de manera muy confortable y segura, en una carretera que además brinda la oportunidad de ver hermosos paisajes”, acota Loor.


Las ventajas de estar unidos


“La carretera tiene un sinfín de beneficios tangibles e intangibles. Une pueblos, permite que los agricultores y ganaderos saquen sus productos para venderlos en otros sitios, atrae turistas y garantiza la presencia del Estado”, resalta el ingeniero.


Mención aparte merece la sorprendente reducción en el tiempo de viaje: Ir de Urcos a Puerto Maldonado tardaba día y medio; hoy se hace el recorrido en 9 horas. Ir de Yurimaguas a Tarapoto hoy toma cerca de la cuarta parte del tiempo (de 9 a 2.5 horas). Esto genera un impacto muy favorable en los usuarios directos, quienes ahorran tiempo y dinero para movilizarse.


Retos y aprendizajes


Cada tramo de la carretera representó un reto ingenieril diferente. Por ejemplo, en la región selva baja no hay piedras en los ríos, elemento que resulta fundamental para la elaboración de pavimento granular. En la selva alta, las formaciones geológicas son extremadamente inestables, lo que provocaba fisuras, derrumbes y retrasos. Mientras que en la costa, los problemas que se presentan son de índole jurídico (expropiaciones e interferencias).


El clima también fue un factor imponderable. Durante los meses de diciembre a abril, las torrenciales lluvias limitaban la practibilidad en la ejecución de la obra. Incluso, durante el frío invierno andino, solo se podía trabajar de 12 a 3 p.m., cuando calentaba un poco el sol.


“Varias de las soluciones que aplicamos en la IIRSA Norte se replicaron en la IIRSA Sur y viceversa. Tuvimos que lidiar con diversas dificultades durante varios años y encontrar una salida para cada caso. No había una receta general. Fue una gran escuela de aprendizaje para todos los actores de este proyecto”.