Ciencia España , Valladolid, Viernes, 02 de septiembre de 2011 a las 18:10

Constatan la validez del tratamiento con células madre para paliar el dolor crónico de espalda

Investigadores de la Universidad de Valladolid y del Centro Médico Teknon de Barcelona han publicado los resultados del estudio en la revista científica ‘Transplantation’

CGP/DICYT El dolor lumbar es la segunda causa de baja laboral y responsable de la pérdida anual de 700.000 jornadas laborales, según los datos de la Dirección General de Investigación e Innovación de la Comisión Europea. Esta dolencia afecta a 67 millones de personas en la Unión Europea, de las cuales en torno a cinco millones son españoles. Del mismo modo, se estima que el 75 por ciento de la población sufre dolor lumbar en algún momento de su vida: el 90 por ciento lo supera antes de los tres meses pero en un 5-10 por ciento el dolor se cronifica. Investigadores de la Universidad de Valladolid y del Centro Médico Teknon de Barcelona han constatado recientemente una alternativa válida a la actual solución quirúrgica: el uso de células mesenquimales autólogas, es decir, del propio paciente.


Los resultados de la investigación han sido publicados esta semana en la revista científica Transplantation. Los científicos participantes en el ensayo, todos ellos pertenecientes a la Red de Terapia Celular del Instituto de Salud Carlos III (RedTerCel), diseñaron un estudio piloto con diez pacientes con lumbalgia crónica con degeneración del disco lumbar diagnosticado, a los que inyectaron células madre mesenquimales antólogas (obtenidas de la médula ósea del propio paciente) seleccionadas y expandidas en la Sala Blanca ubicada en el Parque Científico Universidad de Valladolid.


Javier García Sancho, quien ha formado parte del equipo científico del Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM) de Valladolid junto con Ana Sánchez, ha detallado a DiCYT que en la selección de los pacientes se tuvo en cuenta “un rango de edad amplio” y, lo más importante, “que fueran pacientes con insuficiencia discal pero con el anillo fibroso intacto”, ya que la terapia que se realiza “consiste en inyectar las células dentro del disco intervertebral y el anillo tiene que estar en perfectas condiciones para que no se escapen”.


El investigador explica que se ha tratado de un estudio “de factibilidad y seguridad” en el que lo principal es “poder demostrar que se puede hacer y que no comporta ningún riesgo para el paciente”. Aparte, insiste, se estudia la eficacia. “En este caso los resultados han sido muy buenos, positivos en 9 de los 10 pacientes, por lo que el efecto es estadísticamente significativo, lo que quiere decir que pese a ser una muestra reducida las conclusiones son válidas, “aunque ahora habría que extenderlo a una muestra grande de población”.


Los pacientes fueron seguidos y evaluados durante un año, comprobándo que mostraron una rápida mejoría en el dolor y la discapacidad. La eficacia, en comparación con las soluciones quirúrgicas actuales, fue similar o incluso superior, pero con la ventaja de que se trata de una intervención mucho más simple y conservadora y que preserva mejor la biomecánica de la columna vertebral.


En el momento actual, los autores de la publicación están llevando a cabo casos compasivos utilizando esta misma terapia celular. El uso “compasivo” de un tratamiento es autorizado por la Agencia Española del Medicamento para pacientes concretos y cuando no se conoce un tratamiento mejor para su dolencia.


“Desde que acabó el ensayo clínico financiado por el Ministerio de Sanidad, hace más o menos un año, hemos seguido realizando casos compasivos. Se trata de casos en los que en base a los buenos resultados se pide permiso a la Agencia del Medicamento para ayudar a pacientes que no tienen un tratamiento mejor”, asegura el investigador, quien precisa que, desde entonces, se han realizado aproximadamente otros 20 casos.


Próximos pasos


A partir de ahora, afirma Javier García Sancho, se prevé ampliar la muestra añadiendo además dos aspectos. Uno es la multidosis, “poder aplicar un segundo lote de células o un tercero si fuera necesario, lo que requiere conservar las células que se preparan al principio para poder aplicarlas después”. El otro aspecto que se desea investigar es la posibilidad de usar células alogénicas. “Este estudio es autólogo, es decir, en cada paciente las células se obtienen de él mismo, lo que hace que esa parte sea muy lenta, muy complicada y muy cara, proque las células son un medicamento y hay que hacer una serie de controles de calidad”, explica el experto.


No obstante, “si se pudieran utilizar las mismas células para todos los pacientes las cosas serían más sencillas, por lo que queremos comprobar si se pueden usar células alogénicas, de un paciente para otro”. En este sentido, al igual que en las transfusiones existe un grupo sanguíneo que es donante universsal, se verá “si en el caso de las células mesenquimales se puede hallar algo parecido”.


Causas del dolor lumbar crónico


El trabajo de los investigadores de la Red Ter Cel señala que una de las causas más comunes de esta cronicidad es la degeneración del disco, algo muy común a partir de los 50 años, aunque en muchos casos es asintomática. La solución más frecuente en este tipo de casos es una intervención quirúrgica para fusionar las vértebras, conocida por artrodesis. En este sentido, se realizan unas 1.000 artrodesis anuales en España y unas 40.000 anuales en Estados Unidos. El estudio desarrollado por los investigadores de Valladolid y Barcelona abre una nueva alternativa para estos casos.