Ciencia Colombia , Bogotá D.C., Miércoles, 20 de enero de 2016 a las 10:53

Conversión térmica, una tecnología para generar energía eléctrica en el mar

Así lo plantea Jessica Arias Gaviria, quien analiza el potencial de este recurso renovable como parte de sus estudios de doctorado en Ingeniería y Recursos Hidráulico

UN/DICYT Ella trabaja en equipo con los grupos de investigación Oceánicos y Ciencias de la Decisión, de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia Sede Medellín, que reciben el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación.

 

Al respecto, para obtener energía con el mar se usa la conversión térmica oceánica, conocida en inglés como Ocean Thermal Energy (OTEC), una tecnología que usa la diferencia de temperatura entre el agua tibia de la superficie y el agua fría del fondo.

 

Este contraste se convierte en energía eléctrica a través de un proceso termodinámico en el que el agua superficial, que puede alcanzar temperaturas de 25o (grados), evapora un fluido con un punto de ebullición muy bajo, como por ejemplo el amoníaco.

 

Luego, el vapor resultante se usa para mover una turbina y un generador, que a su vez produce la electricidad.

 

Un beneficio adicional que ofrece esta tecnología es que el amoníaco transformado en vapor podrá volver a su estado original con el uso del agua de las profundidades, que es fría y no supera los 10o (recondensación).

 

Así se logra cerrar el círculo de producción de la energía basado en el hecho de aprovechar un recurso, reciclarlo y, con esto, reducir la contaminación.

 

El interés por esta opción tecnológica ha venido aumentando por la necesidad mundial de buscar energías limpias para mitigar el calentamiento global.

 

Dicha tecnología se ha explorado hace muchos años, pero debido a sus altos costos solo se han instalado algunas plantas piloto, pues en las condiciones actuales es posible que las inversiones para poner una planta en funcionamiento no se recuperen durante su vida útil.

 

Por eso, la investigadora Arias Gaviria dice que sus estudios para determinar el uso potencial del agua marina están en una fase de investigación teórica que incluye la observación de modelos y el análisis de proyectos.

 

“Por el momento no hay plantas de generación eléctrica desde el punto de vista comercial, pero hay desarrollos en Japón y en islas como Martinica (en el Caribe) y Reunión (en el océano Índico)”, explicó.

 

También afirma que los primeros estudios en Colombia indican que las posibilidades de aplicación en el país están por ahora concentradas en San Andrés. El punto más apropiado se encontró cerca del suroeste de la isla, con aguas profundas a solo 2,3 km (kilómetros) de la costa. La temperatura superficial alcanza allí 22o, con lo que se podrían generar 10 kW (kilovatios).

 

Adicional a la generación de energía, el agua de las profundidades del mar tiene características que permiten el desarrollo de otras actividades, como la desalinización y el cultivo de especies (acuicultura).

 

Precisamente en San Andrés, en el lugar estudiado, un proceso de desalinización a través de la tecnología OTEC permitiría suplir un déficit de agua potable de entre 6.000 y 8.000 m3 (metros cúbicos) al día.

 

También se abre otra posibilidad y es el uso de la tecnología en la construcción de sistemas de refrigeración o aire acondicionado centrales, que puedan impactar grandes superficies.

 

Esto reduciría el gasto energético que se registra hoy en zonas turísticas, que deben usar pequeños equipos para replicarlos en muchos espacios a la vez.