Ciencia Colombia , Bogotá D.C., Martes, 29 de marzo de 2016 a las 10:36

Crean un larvicida para controlar la plaga causante de la elefantiasis

Dado que los componentes extractivos tienen base natural, el larvicida tiene la ventaja de que protegería el medioambiente

UN/DICYT Se trata del estudio de maestría de la química Jenny Paola Ortega, cuyo resultado es un componente de esencia biológica que ataca y mata un insecto llamado Culex quinquefasciatus, vector de esta enfermedad, caracterizada comúnmente por la deformación de algunas partes del cuerpo, la cual causa discapacidad grave y en algunos casos estigma social.

 

Según la Organización Mundial de la Salud, existen más de 1.100 millones de personas de 55 países amenazadas por la filariasis linfática. Y aunque en Colombia es poco común, comparado con otras latitudes como el sudeste asiático, hay evidencia de este insecto en zonas de Cundinamarca.

 

Dado que los componentes extractivos tienen base natural, el larvicida tiene la ventaja de que protegería el medioambiente.

 

El estudio adelantó procesos con la parte no comestible de la uchuva, conocida como cáliz, es decir el capacho que envuelve esta popular fruta, una de las especies exóticas más exportadas por Colombia.

 

Esta biomasa (el capacho) fue sometida inicialmente a métodos de extracción clásica y emergente para sustraer los respectivos extractos y observar su actividad sobre las larvas del Culex quinquefasciatus en cuartos controlados.

 

En esa extracción emergente, se sometió la biomasa y los disolventes a presiones superiores a 100 y hasta 200 atmósferas. Para entenderlo, basta con pensar en los fríjoles cuando se introducen en una olla de presión, los cuales están en apenas dos atmósferas de tal condición. Como disolventes se usaron dióxido de carbono (componente de las gaseosas) y etanol.

 

De esta manera, los extractos obtenidos a alta presión con los diferentes disolventes tuvieron mayor actividad larvicida, que los derivados de técnicas clásicas.

 

La razón por la cual se atacaron las larvas es porque, dada su reducida movilidad, es más fácil evitar que lleguen a la condición adulta, cuando pueden causar más daño.

 

Además de la producción del larvicida, quedaron planteados posibles usos de residuos agroindustriales, como subproductos potencialmente utilizables que en algún momento pueden beneficiar una cadena productiva. Por otro lado, se abren las puertas para mejorar las técnicas de extracción, relacionadas con la química verde, desplazar disolventes que pueden ser nocivos, por técnicas de extracción inocuas, en donde no se usan disolventes nocivos para la salud o el medioambiente.

 

El estudio de Paola Ortega se convierte así en matriz para fortalecer la cadena productiva de la uchuva, pues se plantea un uso efectivo de su capacho. Igualmente, se amplía el acceso a técnicas de extracción, mediadas por los fluidos presurizados y da una respuesta a eventuales problemas de salud pública.

 

Como el biolarvicida evidenció un óptimo desempeño en las técnicas de laboratorio, ahora se analizará el comportamiento en medios no controlados. Evaluar la frecuencia de ovulación del insecto, cuánto es el tiempo de vida y su tiempo de infección a los humanos dependerá de un diseño experimental que determine la efectividad del larvicida.

 

En la Cuarta Conferencia Iberoamericana sobre Fluidos Súper Críticos, en Viña del Mar, Chile, el estudio será presentado como un caso exitoso del manejo extractivo de fluidos presurizados.