Ciencia México , Puebla, Viernes, 02 de octubre de 2009 a las 15:38

Cuando el ayudante es un robot

El INAOE de México busca “popularizar la robótica” con usos como la vigilancia o la recuperación fisioterapéutica

BGA/OEI-AECID/DICYT La robótica logra cada vez más aplicaciones con utilidades impensables hace pocos años, y que ahora se ocupan de tareas tan dispares como pueden ser la vigilancia y control o la recuperación fisioterapéutica de las personas. Este es el caso del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica de México cuenta con un Laboratorio de Robótica encabezado por El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica de México cuenta con un Laboratorio de Robótica encabezado por tres investigadores Eduardo Morales, Luis Enrique Sucar y Angélica Muñoz, que trabaja bajo el lema fundamental de lograr la “popularización de la robótica”.

 

En este sentido, los responsables del laboratorio, integrado por tres doctores, tres investigadores postdoctorales y cuatro doctorandos, señalan que parte de su labor tiene por objeto solucionar problemas de interacción entre los humanos y su entorno, planteando robots capaces de llevar a cabo asistencia a enfermos y personas mayores, un sector de la población en aumento que requiere de unos cuidados intensivos.

 

Otra de las líneas de investigación que mantienen está dedicada a la robótica industrial, área en la que tratan de diseñar ingenios cuyas tareas específicas se desarrollen en entornos controlados y que sean capaces de moverse identificando los planos y desarrollando sistemas de orientación. Este mismo grupo, también busca el modo de adaptar sus diseños robóticos a ambientes dinámicos, de modo que el robot sea capaz de interactuar con su entorno asimilando posibles cambios que hayan tenido lugar en el mismo, de los cuáles pueda no haber sido avisado en forma de programación, teniendo el ingenio que reprogramarse él mismo en el momento de su actuación.

 

La interacción con los humanos es otro de los campos en los que trabajan estos investigadores, lo que según explican, resulta un área especialmente complicada aplicable, específicamente, en áreas de seguridad en el reconocimiento de personas. Para ello tratan de diseñar un software capaz de registrar la información y los datos y guardar los puntos característicos de cada uno, para después ser capaz de reconocer a esas personas aunque se hayan producido cambios puntuales en su físico. Para esto, según explican los propios investigadores, se emplean programas que toman como referencia puntos de nuestra anatomía que no varían pese a los posibles cambios externos, como son la distancia entre los ojos y la nariz.

 

El Laboratorio de Robótica cuenta también con otro proyecto que ya está obteniendo resultados positivos en su aplicación y es la creación de videojuegos capaces de ayudar en la rehabilitación fisioterapéutica de personas que han padecido algún problema. Estos juegos están basados en el reconocimiento del movimiento y permiten hacer ejercicios similares a la terapia tradicional, sólo que además presentan el aliciente y la motivación de interactuar con un ordenador.

 

Entre las aplicaciones disponen de diez ejercicios que reproducen actividades cotidianas como freír un huevo o jugar al baloncesto. Mediante los esfuerzos que el ordenador le pide al usuario, se logra hacer ejercicio, de modo que los pacientes realizan su rehabilitación de un modo más ameno, mediante juegos.

El desarrollo del proyecto ha ocupado tres años de investigaciones y, ha dado como fruto tres tesis doctorales. Actualmente, trabajan en mejorar los desarrollos con la Universidad de California y cuentan también con el apoyo del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, en concreto con Manuel Velasco Suárez, para realizar las pruebas en pacientes.

 

El INAOE
El Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica es una institución federal que depende del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y cuenta con cuatro tareas principales asignadas a su institución: Investigación científica básica en sus áreas, desarrollo e investigación en tecnología, formación de recursos y difusión y divulgación.
En sus instalaciones trabajan cerca de 125 investigadores básicos y 112 de planta, que son capaces de articular y publicar aproximadamente 150 artículos de investigación al año, generando cerca de 250 memorias cada ejercicio. En cifras, también se puede decir que el INAOE alcanza la cifra de 56 proyectos financiados externamente con fondos sectoriales.