Ciencia Chile , Atacama, Miércoles, 16 de noviembre de 2016 a las 08:20

Densos discos de gas molecular impulsan el crecimiento de agujeros negros supermasivos

Aunque muchas galaxias tienen en su centro agujeros negros supermasivos con masas más de un millón de veces superiores a la de nuestro Sol, no se sabe a ciencia cierta cómo llegaron a formarse

OBSERVATORIO ALMA/DICYT Gracias al Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) y otros telescopios que usan las ondas de radio para observar el espacio, un equipo de investigadores reveló que unos densos discos de gas molecular de varios cientos de años luz de extensión situados en el centro de sus galaxias suministran gas a los agujeros negros supermasivos que éstas contienen. El hallazgo proporciona importantes datos sobre el crecimiento de los agujeros negros supermasivos.

 

Aunque muchas galaxias tienen en su centro agujeros negros supermasivos con masas más de un millón de veces superiores a la de nuestro Sol, no se sabe a ciencia cierta cómo llegaron a formarse. Se sabía, sin embargo, que había una correlación entre la velocidad a la que se forman las estrellas en el centro de las galaxias y la cantidad de gas que fluye hacia los agujeros negros supermasivos (tasa de acreción de masa), lo cual llevó a algunos científicos a concluir que los procesos de formación estelar inciden en el crecimiento de los agujeros negros.

 

El equipo de investigación, encabezado por el estudiante de posgrado y becario del la Sociedad Japonesa para el Fomento de la Ciencia (JSPS, en su sigla en inglés) Takuma Izumi en la Escuela de Posgrado en Ciencia de la Universidad de Tokio, reveló por primera vez –usando datos recabados por ALMA, en Chile, y otros telescopios– que los densos discos de gas molecular de hasta varios años luz de extensión presentes en el centro de las galaxias suministran gas directamente a sus agujeros negros supermasivos.

 

El equipo también pudo explicar, usando un modelo teórico, que los cambios observados en los niveles de entrada y salida de gas se producen por el aumento de la cantidad de gas que fluye hacia los agujeros negros supermasivos. Ello impulsado por la fuerte turbulencia causada por explosiones de supernovas (una actividad relacionada con los procesos de formación estelar), que se producen cuando muere una estrella alojada al interior de estos densos discos de gas.

 

“Las zonas centrales de las galaxias lejanas y con varios años luz de extensión son difíciles de observar en detalle por ser muy compactas, y no se han hecho muchos estudios que muestren cómo los agujeros negros crecen. Con este resultado hemos dado un gran paso, puesto que revelamos un aspecto del proceso”, afirma Izumi. “Esperamos ampliar nuestra investigación a otras áreas más alejadas del Universo aprovechando la increíble capacidad de ALMA para entender a cabalidad el crecimiento de los agujeros negros supermasivos a lo largo del tiempo cósmico”.