Ciencia España , Salamanca, Viernes, 29 de octubre de 2010 a las 16:02

Diferentes perspectivas para estudiar cómo el cerebro reconoce los sonidos

Científicos del Instituto de Neurociencias de Castilla y León estudian colaborar con el University Medical Center de Rótterdam

JPA/DICYT El Instituto de Neurociencias de Castilla y León (Incyl) ha recibido la visita de Gerard Borst, investigador del Departamento de Neurociencias del University Medical Center de Róterdam (Países Bajos), un científico experto en la codificación de los sonidos por parte del cerebro. Este contacto puede ser el germen de futuras investigaciones conjuntas, puesto que las dos partes se dedican a estudiar los mismos fenómenos, aunque con técnicas diferentes y complementarias, lo que puede enriquecer un trabajo que, a largo plazo, sirve para que los expertos comprendan el funcionamiento del sistema nervioso auditivo y se puedan solucionar sorderas y otros problemas de audición.

 

"Mi principal línea de investigación es determinar el código que utiliza el cerebro para que pueda entender y codificar los sonidos", ha declarado a DiCYT el científico. Es decir, Gerard Borst estudia cómo el cerebro reconoce, clasifica y codifica el origen de los sonidos, su estructura y su significado. En realidad, el laboratorio de Manuel Sánchez Malmierca, en el Incyl, se dedica a un campo de estudio muy similar, pero la principal diferencia está en los métodos de trabajo.

 

El equipo holandés realiza un registro intracelular in vivo de neuronas únicas y utiliza una técnica que descubrieron los ganadores del Premio Nobel de Medicina o Fisiología de 1991, los alemanes Erwin Neher y Bert Sakmann, denominada patch clamps, que los científicos españoles traducen como "parche de membrana". Lo más importante es que esta técnica permite estudiar los mecanismos celulares de las neuronas in vivo en animales, frente a los métodos de otros investigadores. Por ejemplo, el grupo de Salamanca trabaja con electrodos e inhibiendo algunos neurotransmisores.


Borst domina esta técnica porque ha trabajado con los científicos que ganaron ese premio Nobel durante seis años, aunque asegura que, en este sentido, pesan más los 20 años de experiencia de Manuel Sánchez Malmierca en la investigación sobre el colículo inferior, una zona del cerebro implicada en esta distinción de sonidos que centra el interés de ambos científicos.

 

Estrategias para futuras aplicaciones

 

Se trata de una investigación "muy básica y no tiene una aplicación directa inmediata", reconoce el especialista holandés, pero "si conocemos el desarrollo del sistema nervioso y cómo se desarrolla para decodificar y entender los sonidos, este conocimiento se puede utilizar en estrategias de estimulación eléctrica para niños sordos, que puedan llevar prótesis o implantes cocleares", apunta.

 

Por su parte, Manuel Sánchez Malmierca puntualiza que, a pesar de que habitualmente se habla de investigación aplicada y básica, en su opinión, "toda la investigación es aplicada, lo que ocurre es que hay aplicaciones a corto plazo y a largo plazo y se suele confundir esto, creyendo que la investigación corto plazo es importante y a largo plazo no".

 

Aunque todavía no hay una colaboración directa entre las dos partes esta visita es una oportunidad de iniciarla, "porque estudiamos lo mismo pero con distintas técnicas, con lo cual podemos hacer cosas complementarias, mientras que si los dos hiciésemos lo mismo con las mismas técnicas no sería tan interesante", aseguran.