Ciencia Colombia , Bogotá D.C., Jueves, 28 de junio de 2018 a las 07:38

Diseño web incluyente para adultos mayores

Aplicar la metodología de diseño conocida como Design Thinking permitiría segmentar esta población y entender un poco más sus particularidades para ayudarle y facilitarle la apropiación tecnológica

UN/DICYT Esta es la propuesta que hace Andrés Felipe Parra Vela, magíster en Diseño de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien en su tesis trabaja alrededor de cinco herramientas de diseño que les permitirán a los profesionales de este campo caracterizar y evaluar las particularidades y necesidades de los adultos mayores y su relación con internet.

 

“Son personas que tienen mayor cuidado con los dispositivos tecnológicos y con el computador, al que a veces les da susto acercarse”, asegura el investigador. Sin embargo advierte que es muy interesante ver cómo, a pesar de ese miedo inicial, empiezan a desarrollar una serie de habilidades por prueba y error. Así, se familiarizan con la interfaz generando una apropiación tecnológica con los dispositivos móviles y aplicaciones como WhatsApp, por ejemplo.

 

A partir del trabajo de campo desarrollado con personas mayores de 60 años de Bogotá y con estudiantes de Diseño, de la consulta a una alfabetizadora digital y de la debida revisión bibliográfica, el investigador propone aplicar, al caso específico de los adultos mayores, las herramientas del método Design Thinking.

 

Destreza con las TIC

 

La primera herramienta, denominada “tarjeta persona”, consiste en crear un arquetipo del usuario, es decir un perfil basado en la información recopilada de fuentes primarias como entrevistas u otras herramientas de investigación cualitativa, que será usada para desarrollar la interfaz del sitio web.

 

Con esto se busca conocer a la persona con la que se va a trabajar considerando sus necesidades, los escenarios en que transcurre su vida cotidiana, su comportamiento con el mundo digital, su ocupación e incluso sus enfermedades y la influencia que pueden tener estas en sus hábitos.

 

“El aporte metodológico, en términos inclusivos, busca pensar a la persona tanto desde sus capacidades visuales, auditivas, de movilidad y función motora, como de su dominio y destrezas con las TIC”, explica el investigador.

 

El siguiente paso es elaborar un “mapa de empatía”, herramienta que visualiza aspectos emocionales y racionales del usuario frente a su experiencia en la red, por medio de preguntas como por ejemplo qué piensa, siente o ha escuchado sobre vivencias específicas en internet al momento de realizar trámites en línea.

 

Otra de las recomendaciones metodológicas del investigador es elaborar un “mapa de actores”, herramienta que busca identificar a todas las partes involucradas –instituciones y personas– en la prestación del servicio o trámite en línea al que va a acceder el usuario.

 

En el caso de los adultos mayores se debe considerar el papel que juega la presencia o no de sus cuidadores y su núcleo familiar, además de la influencia que tienen en su experiencia en la red o la posible ayuda que le pueden brindar.

 

Otro aspecto a tener en cuenta por parte de los diseñadores digitales es la creación de un “mapa de interacción” de usuarios, con el fin de describir cómo es su experiencia frente a los trámites y servicios en línea, si resultan sencillos o confusos.

 

Por último, el investigador propone realizar lo que él llama una “evaluación heurística”. Se trata de una especie de lista de chequeo en la que se evalúan posibles problemas de usabilidad, como la elección correcta de la paleta de colores o el uso del tamaño de fuente adecuado, una variable importante para la población mayor que presenta problemas de visión.