Ciencia España , León, Jueves, 26 de febrero de 2009 a las 18:32

Dos de cada tres peces continentales de la Península Ibérica son especies endémicas

El coeficiente de integridad ha caído del 0'67 al 0'56 en la zona Noroeste en quince años

AMR/DICYT Aproximadamente dos de cada tres especies de fauna piscícola continental de la Península Ibérica son exclusivas de este lado de los Pirineos, aunque su presencia en los diferentes caudales está menguando debido al crecimiento de especies exóticas invasoras. El biólogo Benito Fuertes, del Departamento de Zoología, Biodiversidad y Gestión Ambiental de la Universidad de León, que analizó hoy la fauna piscícola y acuática introducida en el noroeste peninsular en la Facultad de Veterinaria, mostró cómo ha caído el coeficiente de integridad por la acción de estas invasoras en los últimos años. En la zona noroeste, que incluye la provincia de León, se ha reducido del 0'67 al 0'56 desde 1995.

 

Este índice, que mide el número de especies autóctonas respecto a las totales, se situaba en 0'67 en la zona noroeste, en 0'61 en la cuenca del Miño y en 0'48 en el Duero hace quince años aproximadamente, pero la introducción de especies exóticas invasoras ha reducido la endemicidad de estas cuencas. Así, los últimos registros se sitúan en 0'56 en el noroeste, 0'44 en el Miño (donde el golpe de las invasoras ha sido mayor) y el 0'42 en el Duero, según los datos presentados por Fuertes.

 

En la Península Ibérica, existen cerca de 60 especies dentro de la fauna piscícola. De ellas, dos tercios aproximadamente son endémicas, algunas con un grado de endemismo elevado, localizadas en determinadas cuencas o zonas geográficas, como la bermejuela. En 2001, en el Libro rojo de los peces continentales españoles, se calcularon 45 especies piscícolas totales en España y desde entonces se han descrito cerca de diez especies nuevas como la colmilleja del Alagón, que habita aguas de Salamanca y Cáceres, gracias a los estudios taxanómicos. Los taxónomos han encontrado diferencias substanciales en las pruebas genéticas entre diferentes poblaciones que se consideraban subespecies entre sí para elevar a especies diferentes varias de ellas.

 

Grado de vulnerabilidad

 

Aunque la presencia de especies invasoras es importante para ver reducida la presencia de especies propias en los ríos y lagunas de la Península Ibérica, no es el único ni más importante factor. Las especies exóticas representan el 20 por ciento de las causas de vulnerabilidad de las endémicas; mientras que la destrucción del hábitat lo supone en un 77% (aquí se incluye la contaminación, que afecta en un 26%; las obras hidráulicas, que lo hace en un 23%; la disminución de caudales, emparentada con la anterior, con un 14%; y la extracción de áridos, 14%) La pesca afecta a la vulnerabilidad de todas las especies en un 3%, según el Libro rojo.

 

Fuertes, que resalta la importancia de la fauna piscícola autóctona "avalada por sus enormes endemismos", describió además los peligros "que acechan a esta riqueza". Respecto a la introducción de especies exóticas, responsabilidad humana casi al cien por cien ya sea de forma accidental (como ocurre con el mejillón cebra), ya sea ocasionada voluntariamente, indicó que las formas en las que estas poblaciones externas desplazan a las propias son de tres tipos: "por predacción, como hace el lucio; por competencia trófica, como hace el alburno; o por introducción de enfermedades, como el cangrejo rojo".

 

Las familias endémicas más amenazadas son los ciprínidos y los cobítidos, ambos del orden de los cipriniformes. Para estos últimos, las especies de carpehuela, colmilleja, y colmilleja del Alagón están en un grado importante de vulnerabilidad. En el caso de los ciprínidos, son el bordajo, la boga del Duero, la pardilla y la bermejuela común. Son los alburnos, los percasol, los lucios y los salmones del Danubio las especies invasoras más amenazantes para estas especies propias.