Ciencia Ecuador , Ecuador, Jueves, 10 de julio de 2014 a las 10:35

Ecuador produce el primer gel de nanocelulosa a partir de la tagua

Javier Carvajal manifiesta que este descubrimiento puede ser aplicado en la industria petrolera, química y de medicina

SENESCYT/DICYT Entre tubos de ensayo, morteros, residuos vegetales y demás elementos de laboratorio, convive el doctor Javier Carvajal, quien a través de una serie de procesos de investigación y aplicación de tecnología, obtuvo el primer gel de nanocelulosa a partir de la biomasa de la tagua, tras cuatro años de trabajar con la materia prima emblemática del Ecuador.


Carvajal es un apasionado por inventar nuevos productos y servicios de procesamiento ecológico para la sociedad. Mientras explicaba los procesos para la obtención del gel, tomó entre sus manos un pedazo de los desechos de tagua, producto de la elaboración de botones y procedió a molerla para obtener la biomasa, materia primordial en la elaboración del gel.


“En la actualidad hemos dado un salto cuántico en lo que se refiere al uso de una materia prima, llevándola hacia los límites del conocimiento en la producción de nanopartículas que nos permiten abrir un nuevo campo de estudios para la investigación. Su principal aplicación será en la industria petrolera, industria química, en medicina para la reconstrucción de tejidos, proceso de remediación ambiental como por ejemplo en derrames de petróleo o derrames de químicos”, detalló Carvajal.


El investigador, quien fue becario de Doctorado y Post doctorado de la Secretaría de Educación Superior Ciencia y Tecnología e Innovación en Ciencia de Alimentos (Universidad de Castilla La Mancha-2010) y en Nanocelulosa (Instituto Politécnico de Grenoble, Francia 2013), manifestó que los últimos aportes en cuestión de la biomasa y de nanocelulosa se deben al “desarrollo, concepto y filosofía de la biorrefinería, que no solamente se refiere al uso de la biomasa para producir combustibles, sino toda una gama de productos a partir de recursos que son desechos como son los residuos de tagua, en este caso también del bagazo del banano, de la caña de azúcar y de la palma africana, donde obtenemos productos novedosos y de uso cotidiano, como es el etanol”, detalló.


Primer gel combustible elaborado con nanocelulosa de tagua


Para Carvajal, la noche le otorga un profundo proceso de meditación y es así que en una “tertulia que mantuvo con su almohada”, por su cabeza pasó la idea de elaborar un gel combustible elaborado con nanocelulosa de tagua y base de alcohol.


Su principal característica es que no se evapora y se mantiene estable ante la combustión. “Este es un combustible nuevo. Los vapores del etanol son también combustibles y al final, cuando ya se consume todo, lo que tenemos de residuo es pura celulosa y esa celulosa hay como reciclar”, explicó Carvajal, quien lidera el Centro Neotropical para la Investigación de la Biomasa de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.
Para Carvajal, la inversión que realizó esta Secretaría de Estado tras impulsar la primera biorefinería del país, donde se obtiene etanol a partir de desechos agrícolas como bagazo de banano, papa, palma africana, tagua, entre otros, permite desarrollar nuevos procesos de investigación y de desegregación tecnológica a través del Proyecto RESETA (Recursos Sustentables para Etanol).


“Este es el futuro deseable para el planeta. Hay un trabajo que está detrás de todo esto, hemos hecho investigación en el bagazo de caña para la obtención de etanol combustible, estudio de las fermentaciones a través de las levaduras. En este proyecto de la colección de levaduras, nosotros tenemos más de 3 mil aislados de levaduras de las cuatro regiones del Ecuador y de las 24 provincias del país entre las cuales 9 especies que no eran conocidas por la ciencia”, dijo Carvajal.


Con el aporte del reconocido investigador, cada vez más se plasma el objetivo central del Gobierno ecuatoriano, que es cambiar la matriz productiva del Ecuador, basada en la generación de conocimiento, innovación e investigación.