CGP/DICYT La situación de la bioenergía en Chile ha centrado hoy una de las jornadas técnicas de Expobioenergía 2009.Una delegación del país andino, invitado en esta edición a participar en el Workshop de la feria, ha puesto de manifiesto el potencial bioenergético de la zona y las medidas que se están tomando desde el Ejecutivo para el fomento de esta industria, como es el apoyo a las nuevas tecnologías. José Antonio Ruíz, responsable del Área de Hidrocarburos de la Comisión Nacional de la Energía, ha destacado que a corto plazo “se exigirá a los generadores que un cinco por ciento de la energía que comercialicen sea renovable”. En la actualidad, el 2’7 por ciento de la energía que se consume en Chile procede de fuentes alternativas.
En la misma línea, José Antonio Ruíz ha subrayado que en 2024 se espera que esta cifra alcance el diez por ciento, lo que ha servido “de impulso para los proyectos de energías renovables”. Asimismo, ha destallado las distintas medidas que ha tomado el Ejecutivo para fomentar estas fuentes, como son “el fomento de las nuevas tecnologías, para lo que se está trabajando fuerte con la Corporación de Fomento de la Producción”, así como la modificación del sistema de regulación, con el fin de que sea más atractivo para los inversionistas, la promoción de las instalaciones solares en las viviendas o la difusión de información básica sobre recursos solares, cólicos, geotérmicos o de biomasa para emprender nuevos negocios.
Actualmente, en Chile preocupa la necesidad de reducir las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera (que se estiman en una cifra superior a las 3'9 toneladas per cápita) y la dependencia energética del exterior. Tal y como ha subrayado el miembro de la Comisión Nacional de la Energía, “se importa casi el 99 por ciento del petróleo que se consume en Chile, el 70 por ciento del gas natural y entre el 80 y el 90 por ciento del carbón”. No obstante, las particularidades orográficas y climatológicas, apropiadas para producir grandes cantidades de biocarburantes, sitúan a Chile como uno de los principales productores de biomasa lignocelulósica forestal y agropecuaria y, por tanto, en una firme apuesta por los biocombustibles de segunda generación.
La estrategia que sigue el país para alcanzar sus objetivos, tal y como ocurre en otros países de su entorno, se basa en aplicar la tecnología empleada en zonas más avanzadas en la producción de biocombustibles, adaptándola a las condiciones propias del país. Esta estrategia se vertebra en dos ejes. Por un lado, especializar a los productores agrícolas, forestales, ganaderos, agroindustriales, como proveedores seguros y estables de materias primas y recursos normalizados. Por otro, se trata de generar en los usuarios la confianza capaz de facilitar la integración de esta energía como una alternativa moderna, cómoda, sostenible medioambientalmente y más rentable que otras convencionales.
Potencial en biomasa
Tal y como reflejan los informes publicados por la Comisión Nacional de la Energía, en 2006 el consumo de energía primaria a partir de la biomasa ya era del 14 por ciento, en su mayoría obtenida con tecnología tradicional y con un gran potencial para dar el salto hacia la eficiencia energética. En el año 2007, la leña (biomasa forestal) fue la segunda fuente de energía primaria en consumo bruto en Chile, después del petróleo crudo, mientras que en 2006 era la tercera fuente de abastecimiento energético.
Chile participa en el whorkshop de la feria Expobioenergía 2009, que se celebra hasta mañana viernes en Valladolid, como país invitado. El objetivo es estrechar las relaciones con los principales agentes del sector de la bioenergía en el país andino.