Science Spain , Salamanca, Thursday, November 25 of 2004, 14:22

El 9 de diciembre comienzan los trabajos de campo para revisar el inventario arqueológico salmantino

Los técnicos visitarán los 2.011 yacimientos de la provincia por encargo de la Dirección General de Patrimonio de la Junta

Ana Victoria Pérez/DICYT El próximo día 9 de diciembre comenzarán los trabajos de prospección arqueológica destinados a realizar el inventario de los yacimientos con los que cuenta la provincia de Salamanca. En total, los técnicos del Grupo Entorno, empresa a la que la Dirección General de Patrimonio y Bienes Culturales de la Junta ha adjudicado las obras por un presupuesto cercano a los 130.000 euros, deberán visitar los 2.011 yacimientos referenciados en el último catalogo, que data del año 2002. Según ha confirmado a DICYT Markel Gorbea, el arqueólogo responsable del proyecto, " los trabajos de campo son la parte más dura de este estudio, ya que el patrimonio arqueológico salmantino es excepcionalmente amplio".

En total, se ha previsto que esta fase de prospección del terreno se prolongue durante unos 10 meses, aunque los trabajos de planificación han comenzado hace tiempo. Según explica Markel Gorbea, "al trabajo de campo le han precedido dos meses de recopilación de datos y adquisición del software necesario que compatibilice los registros ya existentes con los que se crearán nuevos, así como investigaciones bibliográficas".

Se trata de contar con toda la información oficial existente, pero también con recursos no oficiales que aporten pistas acerca de nuevos hallazgos. "Una fuente de información relevante en estos casos son las hemerotecas que guardan ejemplares de la prensa regional y local, ya que en ellos aparecen noticias sobre pequeños hallazgos de piezas arqueológicas y otros enseres que pueden aportar pistas para encontrar un nuevo yacimiento", explica a DICYT el director del proyecto.

Las prospecciones arqueológicas servirán para elaborar una ficha de cada uno de los lugares que se visiten. En cada ficha se reflejarán datos como la ubicación geográfica del lugar visitado, anotando sus coordenadas, el estado de conservación del yacimiento y si ha cambiado el uso del suelo en esa zona. "Las visitas las realizaremos dos grupos, cada uno de ellos formado por dos expertos, y entre el material que compone nuestro equipamiento técnico están ordenadores portátiles, cámaras digitales y aparatos de localización GPS".

La elaboración del inventario arqueológico no implica que en él aparezcan todos los materiales hallados desde que se cerró el último catálogo en el año 2002 sino que, tal y como apunta Markel Gorbea, "solamente tenemos en cuenta los hallazgos relevantes, como por ejemplo los restos de edificaciones, independientemente de su estado de conservación. En este sentido se computan en la misma categoría un castillo y la cimentación de un muro romano, por poner dos ejemplos. También se contemplan los hallazgos de materiales cuando su concentración es alta, esto es, cuando somos capaces de discernir una mancha de materiales en un entorno de entre 400 y 600 metros cuadrados".

Una visión clara de los restos del pasado

El objetivo principal que persigue la Consejería de Cultura y Turismo con la actualización del inventario arqueológico es obtener una visión clara del estado real de estos bienes, para poder planificar las políticas de gestión del patrimonio. Este tipo de estudios son muy recientes, ya que comenzaron a realizarse en los años 90 y, según advierte el arqueólogo Markel Gorbea, "demuestran la importancia que en lo últimos 10 años han cobrado los bienes arqueológicos para las instituciones públicas. En estos años la administración se ha dado cuenta de que el patrimonio histórico es una importante fuente de ingresos turística y, en términos generales, se está ocupando de poner los medios necesarios para su conservación".