Ciencia Panamá , Panamá, Martes, 05 de mayo de 2009 a las 12:57

El 'autorretrato' de un jaguar ofrece esperanzas sobre la supervivencia de esta especie en Panamá

Dos investigadores obtienen la única fotografía que se ha logrado del escurridizo felino en la Isla de Barro Colorado en casi 90 años de investigación

STRI/DICYT La Isla de Barro Colorado en Panamá, sede de la estación de campo para el estudio de la biología tropical del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI), ha sido descrita como la parcela de tierra tropical mejor estudiada del hemisferio occidental. Pero a pesar de que la isla ha sido una meca para los biólogos por cerca de 90 años, hasta ahora nadie había podido fotografiar al más escurridizo de sus visitantes: el jaguar. 

 

En un sendero de esta isla ubicada en el corazón del Canal de Panamá, la zoóloga Jackie Willis y su esposo Greg, de Montclair State University (New Jersey, Estados Unidos), montaron cámaras con sensores infrarrojos en árboles para fotografiar los animales que pasaban por el sitio, como parte del censo anual de mamíferos que los investigadores llevan a cabo en Barro Colorado desde 1982. Lo que sus cámaras capturaron el 20 de abril pasado, no fue solo una sorpresa, sino también el primer autorretrato de un jaguar adulto que, a su paso a las 3:07 de la madrugada, activó el sensor de la cámara.

 

“Nuestra foto de un jaguar en Barro Colorado es una señal de esperanza”, comentó Jackie Willis. “Esto comprueba que los jaguares sí se encuentran en la región.” Greg Willis había visto un jaguar en la isla en 1983, pero desde entonces se habían observado unas pocas veces en Barro Colorado.

 

El jaguar, un carnívoro solitario, es el felino más grande de las Américas. Los machos adultos pueden llegar a pesar más de 300 libras (unos 136 kilos). Hábiles nadadores, los jaguares tienden a vivir cerca del agua y por lo general prefieren los bosques tropicales lluviosos y las áreas que se inundan. Históricamente, su rango de extensión va desde el sur de los Estados Unidos de América hasta el norte de Argentina. La pérdida del hábitat debido a la agricultura y la expansión urbana ha sido la mayor amenaza para esta especie. A pesar de la protección legal, la gente usualmente dispara a los jaguares en áreas donde se mantiene el ganado.

 

Un visitante de tierra firme

 

Los investigadores asumen que el jaguar fotografiado es un visitante que proviene de tierra firme, de un punto a 183 metros de la isla. La Isla de Barro Colorado, en el Lago Gatún (Canal de Panamá) se encuentra a solo 40 kilómetros de la ciudad de Panamá en el lado Pacífico del Canal y de la ciudad de Colón en el lado Atlántico. La mayoría de los tres millones de habitantes que tiene Panamá viven en estas dos ciudades. Dos de los puntos de mayor biodiversidad del mundo se entrecruzan en esta área, que sigue siendo un corredor biológico vital entre Norte y Suramérica, a pesar de la presión de la expansión de las áreas urbanas.

 

“Los jaguares se mueven a través de grandes extensiones de hábitat, y Barro Colorado puede resultar demasiado pequeña para mantener una población de estos felinos. Pero la presencia de por lo menos un individuo que llega nadando significa que los jaguares todavía se mueven a través del área del Canal entre los parches de bosques fragmentados,” afirma William Laurance, investigador de STRI.

 

Los Willis empezaron a usar cámaras en 1994 como una herramienta para registrar las especies escurridizas y nocturnas. Esto ha resultado ser excepcionalmente beneficioso para ayudar a recoger datos sobre especies que estaban pobremente representadas en los censos anteriores realizados en la isla. Un programa de monitoreo de jaguares que incluye a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Sociedad Zoológica (SOMASPA) de Panamá, así como a Pantera, un grupo internacional, está usando cámaras con sensores para monitorear jaguares en tierra firme.

 

“Estos felinos son increíblemente escurridizos y sus avistamientos en tierra firme, y aún más en Barro Colorado, son muy raros,” afirma Jackie Willis. “Esta característica es la que hace de esta foto algo tan excitante. Ofrece una prueba positiva de que a pesar de todos los obstáculos que enfrenta esta especie, aún sobrevive en Panamá. Estaremos en la búsqueda de excremento y huellas de jaguares, y esperamos que otro individuo pase por otra cámara con sensor antes de que abandone la isla.”