Ciencia Perú , Perú, Lunes, 11 de marzo de 2013 a las 09:58

“El cálculo de la edad siempre será por rangos, nunca dará una edad exacta”

Una investigadora de la Pontifica Universidad Católica del Perú trabaja en el campo de la antropología forense

PUCP/DICYT La doctora Sonia Guillén, antropóloga biológica y forense, puede identificar el rango de edad que tiene una persona gracias a diversas herramientas y técnicas que maneja. Esta es una especialidad que poco a poco ha ido tomando más notoriedad en el país y relevancia para solucionar temas legales.

 

¿Qué tienen en común los casos de ‘Gringasho’ y el del futbolista Max Barrios? En ambos se necesitaba determinar su edad biológica. Pero, ¿es esto posible? Aquí es donde entra una ciencia que puede, entre otras cosas, determinar el rango de edad de una persona viva o muerta: la Antropología Forense.

 

La doctora Guillén, especialista en el tema, nos explica y remarca que no existe ninguna técnica científica que pueda dar una edad exacta, el cálculo siempre será por rangos. No obstante la suma de diversas pruebas y análisis estadísticos puede proporcionar un rango más corto. “Más que medir, se estima la edad. Hay edades que se pueden calcular con precisión porque uno tiene el detalle fidedigno del momento de nacimiento, pero si no se tiene esa información, no es posible dar una edad exacta”, mencionó la doctora.

 

Lo más común para realizar esta medición es revisar los dientes. La doctora Guillén explica que la existencia o no del tercer molar es muy importante en la parte legal ya que con él se puede definir la etapa de crecimiento, por lo que es necesario realizar observaciones visuales y radiográficas. Sin embargo, no siempre resulta un cálculo simple. “Los terceros molares son dientes caprichosos, porque hay personas o poblaciones que no lo tienen debido a un proceso evolutivo. Entonces tienes que ver los otros dientes mediante diferentes fórmulas como medir el crecimiento de la raíz a través de radiografías”, explica.

 

La segunda técnica más usada es la medición a través de los huesos, a la que se recurre cuando la persona no tiene dientes o la medición de estos ha sido muy confusa. La doctora Guillén explica que “el cálculo se hace analizando el largo de los huesos, su crecimiento, examinar las manos, cuánto se han fusionado los extremos de los huesos y demás”.

 

Sin embargo, como en toda ciencia, existen métodos que no son aceptables ya que existen muchas variables que los pueden afectar como la herencia biológica, el medio ambiente, la nutrición, salud, etc. Es por esto que, en el caso de los dientes, analizar el desgaste de los mismos no daría un rango de edad tan confiable y lo mismo sucede con los huesos.

 

Al calcular la edad en una persona viva, lo externo puede estar muy afectado por el medio ambiente y te puede dar una lectura subjetiva. “Por eso, los huesos y dientes tienen mayor relevancia para obtener un buen dato ya que son menos modificables y menos afectados por el ambiente, mi estimación debe basarse en datos científicos, observables y replicables”, agregó la especialista.