Ciencia España , Gerona, Martes, 01 de septiembre de 2009 a las 16:54

El cáncer de mama utiliza el 'autocanibalismo’ celular para hacerse resistente a ciertos fármacos

Un estudio del Instituto Catalán de Oncología abre la puerta a combinar diferentes fármacos para mejorar el tratamiento de tumores agresivos

ICO/DICYT Un estudio de la Unidad de Investigación Translacional que el Instituto Catalán de Oncologia tiene en Gerona ha descrito el mecanismo por el cual las células cancerígenas se vuelven resistentes a ciertos fármacos. En concreto, los científicos han visto que en el subtipo de cáncer de mama denominado HER2 las células malignas utilizan la autofagia, un proceso de digestión de los propios elementos de la célula, para hacerse resistentes a los anticuerpos monoclonales.

 

El estudio, que se ha publicado en la revista PLoS ONE, está elaborado por Alejandro Vázquez-Martín, Cristina Oliveras-Ferraros y Javier Menéndez, del ICO Gerona - Instituto de Investigación Biomédica de Gerona Doctor Josep Trueta (IdIBGi).

 

Tumores agresivos y de mal pronóstico

 

En Europa, el cáncer de mama es el más frecuente en el sexo femenino (1 de cada 4 tumores en mujeres es de mama) y el que provoca más muertos. En Cataluña, se producen unos 4.600 casos nuevos cada año, y unas 1.000 muertes. Cerca del 25% de los tumores de mama tienen una cantidad anormalmente elevada del gen her2, responsable de la producción de la proteína del mismo nombre. Son los que se denominan tumores HER2. La proteína HER2 está implicada en la división celular; por lo tanto las células tumorales que la sobreexpresan crecen y se dividen más rápidamente, lo que hace que el cáncer sea más agresivo y tenga un peor pronóstico.

 

Para combatir esta circunstancia, las pacientes con cáncer de mama HER2 se tratan habitualmente con trastuzumab, un anticuerpo monoclonal contra el oncogén HER2. Sin embargo, se ha visto que un elevado número de pacientes no responden al tratamiento ya desde un inicio (lo que se conoce como resistencia intrínseca) y que la gran mayoría que sí responden se vuelven resistentes en menos de un año (resistencia adquirida).

 

El papel del autocanibalismo

 

La Unidad de Búsqueda Translacional del ICO Gerona, que trabaja en el marco del IdIBGi, ha modelado este proceso de adquisición de resistencia al trastuzumab mediante el cultivo continuado de células humanas de cáncer de mama HER2 durante al menos 10 meses. El trabajo publicado en la revista PLoS ONE describe por primera vez el papel de la autofagia o canibalismo celular como el mecanismo molecular que facilita esta resistencia.


La autofagia o autodigestión es un proceso frecuente en las células sanas, que lo usan para reciclar proteínas viejas y orgánulos estropeados. De hecho, el funcionamiento normal de este mecanismo previene del cáncer, puesto que permite eliminar residuos celular que podría favorecer alteraciones en el material genético que condujeran a la enfermedad oncológica. En contraposición, este proceso también puede promover la supervivencia de las células cancerígenas, puesto que la activan para reciclar las proteínas dañadas por los fármacos antitumorales, lo que provoca que estos pierdan eficacia: la célula se ha hecho resistente.

 

Hasta ahora, el papel del canibalismo celular como mecanismo de resistencia se había descrito en fármacos quimioterápicos, pero no en anticuerpos monoclonales. Éste es el primer estudio que demuestra la relevancia de la autofagia en la resistencia a tratamientos moleculares dirigidos específicamente contra una diana tumoral, en este caso la oncoproteina HER2.

 

Volver a sensibilizar la célula

 

El trabajo de los científicos del ICO Gerona no acaba aquí. Mediante el uso de fármacos experimentales y técnicas de silenciamiento genético han demostrado que la inhibición de la autofagia hace que las células resistentes se vuelvan sensibles al trastuzumab de nuevo. Estos resultados abren la puerta a utilizar compostos antiautofágicos conjuntamente con la administración de trastuzumab en las pacientes HER2. De forma experimental, en el ICO Gerona ya se está estudiando el efecto antitumoral de la combinación de trastuzumab con cloroquina, un fármaco históricamente utilizado en el tratamiento de la malaria y que es capaz de disminuir la actividad autofágica.