JPA/DICYT El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca ha reanudado hoy su ciclo de seminarios de investigación con la intervención de Alicia García Arroyo, científica del Centro Nacional de de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), situado en Madrid. La primera ponencia de 2008 ha abordado el papel de una familia de un tipo de proteínas denominadas proteasas en ciertas patologías inflamatorias de carácter crónico, que constituye una de las líneas de investigación de esta investigadora madrileña.
"Estudiamos la participación y regulación de unas proteínas que degradan y se comen la matriz que rodea a las células en el organismo", ha declarado a DICYT la investigadora. "Este proceso de degradación es importante, pero a nosotros nos interesa estudiar el papel de estas proteínas, denominadas proteasas, en el contexto de enfermedades inflamatorias crónicas, en especial las cardiovasculares, como la arterioesclerosis, y otro tipo de patologías inflamatorias crónicas, como la artritis reumatoide o la soriasis", apunta.
En concreto, investigan la función de una familia de proteasas, la de las metaloproteasas de matriz, en dos tipos celulares, en los leucocitos, que son los encargados de la defensa del organismo contra distintos agentes, y en el endotelio, que son las células que recubren los vasos sanguíneos por dentro. Para ello, "trabajamos con células cultivadas in vitro y con modelos de ratón, y estamos viendo que ciertas proteasas de esta familia son importantes para la formación de nuevos vasos sanguíneos, lo que se denomina angiogénesis, que es fundamental en distintas respuestas como la cicatrización de heridas y en ciertas patologías inflamatorias. En concreto, "son determinantes para que se reproduzcan los tubos capilares", añade.
Otros procesos biológicos
Además, "para que los leucocitos lleguen hasta el foco inflamatorio también es importante que estas proteasas estén presentes en la membrana de las células y activas", explica. Desde otro punto de vista, el equipo de Alicia García Arroyo también ha podido comprobar que este tipo de proteínas regulan otros procesos biológicos de la célula, como la migración, su movimiento y su capacidad de dividirse y proliferar.
Alicia García Arroyo, que fue discípula del investigador del CIC Faustino Mollinedo, es ahora la investigadora principal de un grupo del CNIC que inició en 1999, a su regreso de Estados Unidos, y que en la actualidad está formado por ocho personas. "Aún no mantenemos colaboraciones con científicos de Salamanca en proyectos concretos, pero esta visita podría propiciarlas", ha comentado la investigadora madrileña.