BBG/DICYT El diagnóstico precoz es fundamental en los enfermos de artritis reumatoide, ya que una detección rápida de esta enfermedad ayudará a los pacientes a mantener una mejor calidad de vida. Así lo ha subrayado el doctor Alfonso González Orús, especialista en traumatología y cirugía ortopédica. “Cuando una persona comienza con hinchazón en los dedos, dolor y limitaciones de los movimientos, se puede sospechar que tiene una artritis reumatoide. Ese es el momento de acudir al médico y hacerse una serie de análisis que ayuden al diagnóstico precoz de la enfermedad y a la prescripción de un tratamiento que puede mejorar la evolución”, aconseja el doctor González Orús.
De la misma opinión es Margarita Peralta Vaquero, presidenta de la asociación Azar (Asociación Zamorana de Artritis Reumatoide), que este fin de semana organizó una jornada divulgativa para dar a conocer la patología. “Lo que se pretende es que los posibles enfermos acudan al médico si comienzan con dolor e hinchazón en las articulaciones y que se hagan las pruebas para que, después, el especialista comience a controlarlos”, explica. De hecho, los datos apuntan a que, por ejemplo, tres de cada diez zamoranos que tienen artritis reumatoide desarrollarán una incapacidad permanente si no se diagnostican de forma precoz. En Zamora, existen cerca de mil quinientas personas afectadas en la actualidad.
“La artritis es una enfermedad crónica que tiene una etiología autoinmune en la cual el propio organismo va a crear unos anticuerpos contra determinadas partes de sí mismo como son las membranas sinoviales de las articulaciones, de modo que, a la larga, se inflaman y ocasionan una destrucción de las mismas”, explica el doctor González Orús, quien recuerda que esta enfermedad “puede afectar a uno o dos de cada mil habitantes, afecta a ambos sexos, es poliarticular y muy invalidante cuando empieza a evolucionar”.
Es en ese punto cuando hay que pasar a la siguiente fase, en la que el doctor es especialista. “Como traumatólogo, me ocupo de la fase en la que la articulación está muy afectada. Cuando ha fracasado el tratamiento médico es el momento de hacer una sustitución de la articulación por una prótesis articular, que trata de restaurar la movilidad y mejorar el dolor y la deformidad”, explica. Los avances han hecho que las prótesis, además de tener diferentes materiales, como plástico, cerámica, metal como el titanio o hidroxiapatita, una especie de mineral, puedan colocarse en cualquier parte del cuerpo, ya sea sustituyendo las pequeñas articulaciones de la mano o las de hombros, rodilla o cadera.“En principio, las más complicadas son las pequeñas, porque en la mano hay que poner varias, principalmente en las articulaciones metacarpofalángicas y las pequeñas articulaciones entre las falanges”, reconoce el doctor del Hospital Clínico Universitario de Salamanca.
Respecto a las propias prótesis, González Orús reconoce que “han mejorado mucho en cuanto a las técnicas quirúrgicas, también en cuanto a los biomateriales que se emplean, de modo que las prótesis actuales están dando muy buenos resultados, aunque no estén libres de complicaciones”, advierte. En cuanto a la recuperación tras la operación, “llevará dos o tres meses, depende del caso. El paciente notará la articulación hinchada, dolorida y tendrá que ir a un servicio de rehabilitación. Pero a la larga se irán notando los beneficios de la prótesis y la mejoría que notará en su calidad de vida, con la disminución del dolor y la mejoría de la función”, apunta.
Según los datos que maneja la Coordinadora Nacional de Artritis, esta enfermedad afecta en España a cerca de doscientas mil personas y cada año se detectan veinte mil casos nuevos. Desde esta asociación, se aconseja que se acuda al médico ante los primeros síntomas, como es el dolor articular, inflamación, cansancio y rigidez matutina, para poder tratar esta patología cuando antes.