Ciencia España , Burgos, Viernes, 28 de julio de 2017 a las 12:42

El dinosaurio de Torrelara (Burgos) era un auténtico gigante

Finaliza la campaña 2017 de excavaciones en este yacimiento de restos fósiles de dinosaurios. Su estudio va a proporcionar claves importantes sobre la evolución de los saurópodos

CAS/DICYT Esta semana han finalizado los trabajos de la XIV campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda (Burgos) en el yacimiento Valdepalazuelos-Tenadas del Carrascal, situado en las proximidades de Torrelara.

 

El equipo de excavación ha estado formado por 25 personas; en su composición han participado estudiantes universitarios, licenciados, doctorandos y doctores de biología, geología, prehistoria, arqueología y gestión ambiental, procedentes de Francia, Italia, México, Burgos, Valladolid, Salamanca, Madrid, País Vasco, País Valenciano y Asturias.

 

Los trabajos han expuesto en superficie unos 100 metros cuadrados de la capa en la que yacían los huesos fosilizados de dinosaurios, compuesta de margas grises correspondientes a una llanura de inundación de un río donde quedó depositado el cadáver del animal.

 

Se han recuperado cientos de elementos fósiles, que han quedado documentados en 145 registros entre los que destacan 10 vértebras de distintas regiones de la cola. Una de ellas alcanza los 55 centímetros de altura, lo que indica que el individuo poseía un tamaño gigante (algo menor que el recientemente descrito ‘Europatitan eastwoodi’).

 

También se ha recuperado parte del sacro, formado por tres grandes vértebras fusionadas -una sola pieza que requirió de un trabajo complejo para su extracción-, varios huesos craneales fragmentarios, uno de ellos del maxilar, fragmentos de huesos de las extremidades y un metatarso (del pie), costillas dorsales, material carbonoso, incluyendo una rama de árbol y dos dientes de cocodrilo.

 

Datos novedosos sobre la evolución de los titanosauriformes

 

El conjunto de piezas permite identificar a un dinosaurio de tipo saurópodo titanosauriforme (de gran tamaño, cuadrúpedo y herbívoro). Algunas de sus características anatómicas son llamativas, pues recuerdan a las de especies de saurópodos que no son tan antiguas. Esto supone que el estudio del dinosaurio de Torrelara puede aportar datos novedosos sobre la evolución de los titanosauriformes en el planeta, durante el intervalo del Jurásico al Cretácico (hace aproximadamente 145 millones de años).

 

En años anteriores (desde 1990) se localizaron algunos huesos fosilizados de este yacimiento, que recogieron algunos vecinos y otros que custodia el Museo de Burgos. Con este museo el equipo investigador se ha puesto en contacto para poder hacer un estudio de esas piezas, pues el objetivo es analizar todos los elementos anatómicos recuperados.

 

Durante la campaña, se han realizado dos vuelos con un dron que ha grabado varios videos con fines divulgativos, y ha realizado fotogrametría, que proporcionará imágenes en 3D de la superficie del yacimiento con fines científicos.

 

“El balance de la campaña es muy satisfactorio. Se ha comprobado que el yacimiento no solo es rico en huesos fosilizados y en buen estado de conservación, sino que todos los indicios apuntan a que la extensión real del yacimiento es mayor y se podrían recuperar más huesos”, apunta Fidel Torcida, director de la excavación.

 

Esta previsión significa que “se podría disponer de más información sobre otras partes del esqueleto del animal, para lo cual habría que desarrollar una nueva campaña de excavaciones”. Asimismo, “este yacimiento refuerza la importancia en el contexto europeo, de la Sierra de la Demanda para la paleontología de dinosaurios”, aclara.

 

Divulgación científica

 

Durante la excavación se han atendido varias visitas, algunas de ellas de grupos organizados (en torno a 300 personas) que recibían información sobre los trabajos que se realizaban y los hallazgos que iban apareciendo. También lo visitó el Doctor Xabier Pereda Suberbiola, experto en dinosaurios de la Universidad del País Vasco y personal del Museo de dinosaurios de Igea (La Rioja).

 

Las excavaciones han sido promovidas por el ayuntamiento de Torrelara que ha obtenido una ayuda económica procedente de una convocatoria de subvenciones desarrollada por la Diputación de Burgos. La organización ha corrido a cargo del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas (C.A.S.), Museo de Dinosaurios y Fundación Dinosaurios de Castilla y León. También han colaborado la División San Marcial de Burgos (Ejército de España), Automóviles Joangar (Salas de los Infantes) y los ayuntamientos de Torrelara y Villoruebo. Es especialmente destacable la plena colaboración de los propietarios de la finca donde se asienta el yacimiento.