Ciencia España , Castilla y León, Viernes, 05 de septiembre de 2014 a las 16:35
6 DE SEPTIEMBRE, DÍA INTERNACIONAL DE LOS BUITRES

El entorno de las hoces del Riaza alberga una de las mayores poblaciones de buitres de Europa

El Refugio de Rapaces de Montejo es uno de los pocos lugares donde se han registrado cinco especies distintas de buitres

CGP/DICYT Mañana sábado, 6 de septiembre, se celebrará el Día Internacional de Concienciación sobre los Buitres. En Castilla y León, el entorno del Refugio de Rapaces de Montejo (entre el nordeste de Segovia, el sur de Burgos y suroeste de Soria) es uno de los pocos lugares de Europa donde se han registrado cinco especies distintas de buitres. Así lo detalla Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, presidente del Fondo para el Refugio, quien habla sobre la salud de estas aves rapaces en las cercanías de las hoces del Riaza.

 

“El Día Internacional de Concienciación sobre los Buitres se ha establecido ante el dramático declive de estas soberbias aves en gran parte del mundo. En los últimos 40 años en el Refugio hemos realizado censos, en una de las mayores poblaciones de Europa y sin duda la más estudiada”, explica en palabras recogidas por DiCYT.

 

Una de estas cinco especies de buitres que han podido ser observadas en el Refugio de Montejo es el quebrantahuesos, aunque “sólo ha sido visto de forma excepcional”, apunta Fidel José Fernández. En el caso del buitre moteado de África, “el ave de la que se ha comprobado el vuelo más alto”, se ha registrado en siete ocasiones, en las que son las observaciones más norteñas en España. Respecto al buitre negro, se observó por primera vez en el Refugio en 1977 y ya se ha observado en 545 ocasiones en las hoces del Riaza.

 

Mientras, los alimoches de las hoces del Riaza fueron una de las poblaciones más densas de todo el continente. En total, en 2014 se han censado en las hoces e inmediaciones 11 parejas de alimoche. “Las cifras del Refugio son inferiores a los de años precedentes; pero la gráfica de los censos que he realizado durante 40 años refleja raras oscilaciones para esta rapaz tan extraña. Suponemos que la población, que parece tener tranquilidad y comida en la zona, y que sin duda está en contacto con las poblaciones cercanas, seguramente podría recuperarse si las amenazas externas (incluyendo distintos tipos de veneno) no lo impidieran”, recalca.

 

Por último, el pasado año se contabilizó una elevada pérdida de pollos crecidos de buitre leonado en su nido, al parecer con el hambre como motivo principal. En 2014, con aquel problema resuelto, se han registrado muy pocas muertes o desapariciones de pollos crecidos de la especie, “la cifra más baja de los trece últimos años.

 

Los buitres son los vertebrados europeos que se reproducen más despacio. En los años 1974 y 1975, ante la evidencia de su disminución, agrega, “muchas personas y entidades trabajaron conjuntamente, con increíble generosidad, de una forma tan original que casi no había precedentes en España, para convertir en Refugio de Rapaces (dos Refugios limítrofes, los de Montejo y del embalse de Linares) buena parte de una zona excepcionalmente bien conservada, las hoces del Riaza e inmediaciones, que tiene además, el importante respaldo de una parte considerable de las poblaciones locales””, recuerda Fidel José Fernández en relación a la creación del Refugio.