AMR/DICYT El Hospital de León, a través de un equipo multidisciplinar, ha llevado a cabo un ensayo para evaluar la precisión de un índice de puntuación clínica a la hora de determinar la presencia de una complicación asociada a la obsesidad mórbida, para lo que los expertos utilizaron los datos de 88 pacientes que se sometieron a intervenciones quirúrgicas de reducción de estómago. El estudio retrospectivo calculó el índice de fibrosis (acumulación excesiva de tejido conjuntivo) a partir de algunos datos recogidos durante el preoperatorio y los comparó con los de la biopsia hepática practicada a los pacientes durante la intervención. El sistema de puntuación analizado permite, según concluyen los autores del estudio, detectar a aquellos individuos con obesidad mórbida que aún no presentan fibrosis avanzada.
De forma convencional, en Medicina se utiliza la biopsia hepática (extracción de una parte del tejido del hígado para analizarla en el laboratorio) para establecer el diagnóstico y el pronóstico del hígado graso no alcohólico, una daño relacionado con la obesidad. Esta enfermedad puede alterar el funcionamiento de varios órganos, entre ellos el propio hígado, ocasionado desde una esteatosis (acumulación de grasa) hasta la cirrosis (forma de fibrosis hepática). La biopsia hepática presenta una serie de limitaciones: es un método invasivo, esto es, agresivo con el paciente que no está exento de morbilidad y mortalidad, aunque en porcentajes muy bajos; y sólo permite analizar una pequeña parte del tejido hepático.
Varios autores han desarrollado escalas con datos clínicos o analíticos que permitan identificar a pacientes con fibrosis avanzada de manera precoz, para prevenir complicaciones como la cirrosis. Personal de las secciones de Aparato Digestivo y Endocrinología y Nutrición y del servicio de Cirugía del Complejo Asistencial de León comprobaron la utilidad de uno de los sistemas. Para ello, seleccionaron primeramente a 88 pacientes con obesidad mórbida del área de León operados entre 1999 y 2007 que presentaban una acumulación de grasa (esteatosis) en el 5% del hígado. Antes de la intervención, a los pacientes se les sometió a una prueba analítica rutinaria para conocer las causas del daño hepático y durante la intervención, se realizaron dos biopsias en una zona del hígado conocida como lóbulo.
La mayoría de los pacientes del estudio (51'6%) presentó esteanosis catalogada como ligera, esto es, con entre el 6 y el 33% de su hígado dañado, y el porcentaje disminuía forme se consideraba la esteatosis. Además, dos tercios de las personas que se sometieron a cirugía bariátrica por obesidad mórbida no presentaban fibrosis (65'9%), y cuando aparecida, como en el caso de la esteatosis, se reducía el número de pacientes cuando mayor el grado de la dolencia.
Resultados del trabajo
Una vez realizado el análisis de las variables, el personal del Hospital de León observó que el sistema utilizado era útil ya que los parámetros incluidos en la fórmula se analizan de forma rutinaria en la práctica habitual. Sin embargo, los resultados, según los responsables del ensayo, consideran que los resultados no son extrapolables a la población obesa general, ya que aplicando este índice, muchas pacientes son clasificados como indeterminados (42%), por lo que sólo una pequeña parte de los obesos se benefician del estudio. Este grupo está formado por individuos sometidos a intervención quirúrgica en los que se puede detectar la ausencia de fibrosis avanzada.