Ciencia España , Valladolid, Martes, 06 de abril de 2004 a las 12:18

El IOBA trabaja en un nuevo soporte para los tejidos empleados en la reconstrucción de la superficie ocular

Se trata de conseguir un sustituto para la membrana amniótica que se utiliza en la actualidad

Beatriz G. Amandi/DICYT El Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) de la Universidad de Valladolid está trabajando en un proyecto de colaboración con el Departamento de Física de la Materia Condensada para desarrollar un sustituto del soporte que se utiliza actualmente en el trasplante de córnea, la membrana amniótica, ya que se trata de un elemento problemático al incluir entre sus componentes agentes que pueden resultar patógenos. Esto hace que sea deseable no depender de un tejido procedente de un ser humano, en este caso de la placenta. Este tipo de tejidos se utiliza en las reconstrucciones oculares de algunas zonas dañadas irreversiblemente y que impiden la visión.

Las doctoras del IOBA encargadas del proyecto, Margarita Calonge y Yolanda Diebold, han explicado que se trata de conseguir un biopolímero o soporte biológico, producido por bacterias genéticamente modificadas, que intentan reproducir el tejido conectivo de la zona del ojoempleado en la reconstrucción de la superficie ocular.

El experimento se encuentra aún en una fase inicial cuyo objetivo es comprobar la eficacia o adecuación del soporte que se va construyendo, lo que se hace a través de experimentos con una línea celular, también desarrollada por el Instituto, y conocida como IOBA-NHC. Para ello se implantan en el biopolímero las diferentes líneas celulares y se comprueba que tanto su crecimiento como la adaptación al tejido son los adecuados.

Otro de los aspectos en el que está trabajando el IOBA es el modo de presentación del biopolímero para que su aplicación en un trasplante sea más fácil.

La base de la investigación radica en la necesidad de reemplazar un tejido u órgano enfermo por uno que esté sano y que haya sido elaborado en el laboratorio. Para ello es necesario conseguir que la forma en la que se presenta este tejido artificial, es decir, preparado a partir de biopolímeros y tejidos de los donantes, sea la adecuada para su implantación en la zona requerida.

En el caso del tejido ocular, el transplante se está realizando mediante la utilización de un soporte denominado membrana amniótica y que procede de la placenta humana. Se trata de un soporte que ha logrado buenos resultados, puesto que también es orgánico y presenta poco rechazo. Sin embargo, es un soporte difícil de conseguir y del que tampoco se puede asegurar que no pueda transmitir alguna enfermedad a la persona receptora, puesto que, aunque se realizan todo tipo de pruebas, son tejidos que contienen muchas sustancias, en ocasiones patógenas.

A todo esto hay que unir que, hasta hace unos años, sólo se realizaban trasplantes de córneas, pero en la actualidad se realizan otros tipos, como el de limbo, y se utilizan para ello nuevos tejidos donantes como la mucosa de la boca o del mismo limbo (punto de unión entre la córnea transparente y la conjuntiva o esclera, que es la parte blanca del ojo). En esta zona se encuentran las células madre que renuevan el epitelio de la córnea (tejido más superficial de la córnea) cada siete días, por lo que cuando está dañada se vuelve opaca e impide la visión.

En el área de Ingeniería de Tejidos se ha empezado a trabajar en la búsqueda de este nuevo soporte de carácter biológico tras detectar esta necesidad. Una vez diseñado el biopolímero que presente las características adecuadas, el paso siguiente será la elaboración en cantidades suficientes de él para probarlo en el laboratorio con cultivos celulares y, finalmente, patentarse. Sin embargo, para conseguir esto aún deben pasar unos años, y de momento sólo llevan dos investigando.