CGP/DICYT El nuevo Acuerdo Marco para la Competitividad e Innovación Industrial en Castilla y León al que han llegado sindicatos, patronal y Gobierno autonómico apuesta por la I+D+i como “motor” para el cambio del modelo productivo en la comunidad. El acuerdo ha sido presentado hoy por los distintos agentes implicados, quienes han coincidido en resaltar su “adaptación” a las circunstancias económicas actuales, así como su principal novedad, el impulso de la innovación entre las empresas de la región.
Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta de Castilla y León, ha destacado la importancia de la cooperación empresarial en este campo tanto a nivel nacional como internacional, así como la necesaria coordinación entre los distintos agentes del sistema ciencia, tecnología y empresa para lograr convertir el esfuerzo en I+D+i en resultados concretos, productos y servicios. Del mismo modo ha definido los tres factores básicos de competitividad, como “la formación y la colaboración entre universidad y empresa para concretar mejor las necesidades de éstas”. En segundo lugar, ha apuntado al incremento “del esfuerzo tecnológico” y ha recordado que Castilla y León ya se encuentra en quinto lugar a nivel nacional en este ámbito y, finalmente, ha aludido a la internacionalización de las empresas.
Por otro lado, ha profundizado en la necesidad de crear empresas. “Contamos con un excelente sistema formativo y da dolor que los jóvenes tengan que salir de la comunidad”, ha subrayado, tras calificar de “asignatura pendiente” el inculcar el valor “del riesgo empresarial” a los jóvenes universitarios y de Formación Profesional para que se animen a generar sus propios proyectos de negocio.
En total, el acuerdo recoge 11 ejes de actuación. Uno de los más extensos es el de la I+D+i, en el que se detallan una serie de objetivos y líneas de actuación. Entre ellas se encuentra reforzar el Programa de Formación de Gestores en I+D+i (Gestidi), la ayuda para la participación de empresas en líneas de financiación de proyectos nacionales y europeos, el aprovechamiento de los incentivos fiscales a las actividades de investigación o el favorecimiento de la propiedad intelectual.
En la línea de mejora de la organización del sistema de ciencia, tecnología y empresa se añaden como novedades el diseño de planes estratégicos de investigación; la constitución de protocolos de comunicación; el fomento de las relaciones de los centros tecnológicos y las universidades con las asociaciones sectoriales; la creación de Agrupaciones Empresariales Innovadoras, o la gran importancia de las Oficinas de Transferencia del Conocimiento.
Asimismo, se prevé ayudar a las empresas en la generación de tecnología a través del desarrollo de un mapa de demanda tecnológica y la puesta en marcha de acciones de vigilancia y prospectiva industrial. En el mismo sentido, se prevé el fomento de la internacionalización tecnológica de las empresas y el apoyo a la innovación con el refuerzo de la línea de subvenciones a proyectos de I+D+i empresariales.
Difusión de la cultura científica y tecnológica
La difusión de la cultura científica y tecnológica también tiene un hueco en el acuerdo, que considera “fundamental” sensibilizar a la sociedad sobre la I+D+i, así como acercar a los ciudadanos a los resultados de la actividad innovadora. De este modo, se busca aumentar la valoración de los investigadores por parte de la sociedad y avanzar hacia una cultura científica y tecnológica en Castilla y León.
A juicio del presidente del Ejecutivo autonómico, se trata de un acuerdo marco “completo”, ya que recorre “todos los aspectos que benefician la competitividad”, así como un instrumento “dinámico y abierto a posibles adaptaciones o incorporaciones”. Por último, ha asegurado que se invertirán en los ejes que recoge el texto 415 millones de euros.