Ciencia España León, León, Lunes, 22 de diciembre de 2003 a las 18:55

El número de ovejas inseminadas por laparoscopia en Castilla y León asciende a 15.000 en 2003

Científicos de la Universidad de León estudian técnicas menos agresivas para favorecer el proceso

BGA/DICYT Los veterinarios de la región han realizado unas 15.000 inseminaciones en ovejas con la técnica de la laparoscopia en 2003, según los datos aportados a DICYT por el profesor titular de Reproducción Animal de la Universidad de León, Luis Anel Rodríguez, que dirige el grupo de estudio de Tecnologías de la Reproducción de la Especie Ovina creado hace doce años a iniciativa de la Diputación de Valladolid.

Este tipo de inseminación, que como cirugía laparoscopia utiliza un sistema óptico para explorar por dentro la cavidad abdominal,  resulta “caro” además de “agresivo”, según indica Luis Anel, puesto que supone el uso de técnicas quirúrgicas para su implantación en el animal, y eso requiere de más medios técnicos que otro tipo de métodos. Por eso se están desarrollando varias líneas de estudio encaminadas a la eliminación de los inconvenientes que presenta la aplicación de otras técnicas de inseminación a las que esta especie se resiste por sus peculiaridades fisiológicas.

En este sentido, Luis Anel indicó que hace doce años nadie realizaba inseminaciones artificiales en la especie ovina, ya que el reducido tamaño de las explotaciones no hacía rentable este tipo de procesos. Sin embargo, la necesidad de mejorar las características genéticas de la cabaña ovina se ha ido haciendo patente con el desarrollo de nuevos mercados, lo que ha motivado un mayor interés de los ganaderos por esta técnica.

Desde hace dos años, la Diputación de Valladolid organiza una jornada en la que se dan a conocer los avances en esta materia, y este año tuvo lugar el pasado viernes. Allí los expertos explicaron, ante cerca de 50 veterinarios y ganaderos de la región, los problemas que existen para desarrollar una metodología que permita la inseminación intrauterina a través de la vagina de las hembras, ya que ésta fórmula acabaría con el gasto elevado que suponen las técnicas por laparoscopia. Para ello es necesario adaptar los catéteres y mejorar las fórmulas de congelación de semen.

Las técnicas de reproducción asistida en ovino se utilizan casi siempre asociadas a mejoras genéticas y, por ello, resulta especialmente importante el tratamiento del semen hasta su inseminación. La congelación del semen para su conservación lleva aparejada una merma importante en la calidad del mismo, por lo que se realiza con métodos de refrigerado. En este sentido, el grupo de estudio liderado por Anel está tratando de encontrar un elemento que permita la congelación del semen sin que merme su calidad, ya que en el proceso actual se utiliza la yema de huevo, y este componente pronto será prohibido por las nuevas normativas que tienden a eliminar en este tipo de técnicas el uso de partículas proteicas de origen animal.

Sólo entre un dos y un tres por ciento de la cabaña ovina española utiliza técnicas de inseminación por laparoscopia, frente a un 50 por ciento de incidencia de esta técnica en la raza Lacaune, principal productora de materia prima para el queso de Roquefort.