Ciencia Ecuador , Ecuador, Viernes, 29 de enero de 2010 a las 17:16

El Parque Nacional Yasuní establece récord en abundancia de especies y biodiversidad

Un grupo de investigadores difunde sus recomendaciones para conservar el área, amenazada por la explotación de yacimientos de petróleo intactos

Eva Aguilar/DICYT El Parque Nacional Yasuní, ubicado en la Amazonía ecuatoriana, es uno de los lugares de mayor biodiversidad del planeta y muy bien podría tener el récord mundial en abundancia de anfibios, reptiles, murciélagos y árboles, según se desprende de un estudio publicado el pasado 19 de enero en la revista de acceso libre PLoS One. Aunque, señalan los autores de la investigación, la rica naturaleza del parque se encuentra amenazada por nuevos planes de explotación del petróleo que todavía yace intacto bajo sus bosques.

 

"Este estudio demuestra que Yasuní es el área más diversa en América del Sur, y probablemente en el mundo", dice Peter English, de la Universidad de Texas (Austin) y uno de los autores del estudio, citado en un comunicado de prensa de la institución académica. "Anfibios, pájaros, mamíferos y plantas vasculares alcanzan sus máximos niveles de diversidad en Yasuní".

 

Según el análisis de datos llevado a cabo por investigadores de Estados Unidos, Ecuador, Reino Unido y Alemania en Yasuní, el parque alberga 150 especies de anfibios, 596 especies de pájaros, 200 especies de mamíferos y se estima que sólo allí viven 100 mil especies de insectos. Los científicos también han confirmado que en una hectárea Yasuní tiene más especies de árboles, unas 655, que el conjunto de especies nativas de Estados Unidos y Canadá. Este número llega a superar las 1100 especies de árboles en un área de 25 hectáreas.

 

"En una hectárea de Yasuní hay más árboles, arbustos y lianas que en ningún otro sitio del mundo", señala Gorky Villa, botánico ecuatoriano, miembro de la organización Finding Species, y otro de los participantes del estudio.

 

Los autores destacan además la capacidad que tiene el bosque del parque para mantener en buen estado toda su biodiversidad a largo plazo. En condiciones de sequía provocadas por cambios climáticos, señalan, la región de Yasuní podría conservar la humedad propia de los bosques tropicales, debido a sus especiales características geográficas: protegido por los Andes y por la cuenca del Amazonas.  

 

Rico en biodiversidad, millonario en petróleo

 

El Parque Nacional Yasuní está ubicado en el oeste de la región amazónica, inmediatamente debajo de la línea ecuatorial y ocupa un área de 9820 kilómetros cuadrados. Fue declarado área protegida en 1979 y diez años después la UNESCO lo incluyó en la lista de patrimonios de la humanidad, asignándole además la categoría de Reserva de la Biosfera. El parque incluye además territorio ancestral de los indígenas Huaorani y alberga algunos grupos de está tribu que viven en aislamiento voluntario.

 

Como el resto de la región amazónica, Yasuní enfrenta serios problemas derivados de la explotación de la madera de sus bosques, de la caza indiscriminada, de la minería, de la explotación de petróleo y de la construcción de caminos de acceso que facilitan el vandalismo ecológico dentro de la zona.

 

De acuerdo con los autores del estudio, uno de los problemas más serios que s interponen en los esfuerzos de conservación en Yasuní es que el segundo yacimiento de petróleo más grande de Ecuador, aún sin explotar, se encuentra debajo de la sección noreste del parque, todavía perfectamente conservada desde el punto de vista ecológico. Esta región recibe el nombre de bloque ITT e incluye los yacimientos petroleros de Ishpingo, Tambococha y Tiputini.

 

En el año 2007, el gobierno ecuatoriano lanzó la Iniciativa Yasuní-ITT, con la que ofrecía mantener la zona sin explotar a cambio de compensaciones financieras por parte de la comunidad internacional o del mercado del carbón. El objetivo de la iniciativa era respetar el territorio indígena, la biodiversidad del parque y evitar que se liberen a la atmósfera aproximadamente 400 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono.

 

Recientemente el gobierno ecuatoriano anunció que ha encontrado dificultades para satisfacer las exigencias de Ecuador en las propuestas de los países que están tratando de mitigar su cuota de emisión de gases de efecto invernadero apoyando económicamente la Iniciativa Yasuní-ITT. En consecuencia, Ecuador podría empezar a explotar los yacimientos este año si las negociaciones no prosperan.

 

Recomendaciones

 

Tras hacer un repaso exhaustivo de la diversidad biológica del parque, sus niveles de endemismo y la cantidad de especies en peligro de extinción que habitan en sus bosques, los investigadores hacen una serie de recomiendaciones para reafirmar la necesidad de conservar el área: evitar la construcción de nuevas carreteras o la extensión de las ya existentes dentro del área protegida; evitar la explotación de nuevos yacimientos de petróleo, especialmente en el bloque ITT; crear corredores biológicos entre el parque y el área montañosa de los Andes para permitir el movimiento de las especies que emigran como consecuencia del calentamiento global, así como la creación de corredores entre Yasuní y otras áreas protegidas cercanas.

 

"El significado global de la conservación de Yasuní debería pesar en las próximas decisiones que el gobierno local y la comunidad internacional tomen sobre el parque", concluyen los autores.