Science Panama Panamá, Thursday, January 08 of 2009, 18:03

En los dientes sucios está la evidencia: los habitantes del Nuevo Mundo comían mejor de lo que se creía

Investigadores del Instituto Smithsonian de Panamá y la Universidad de Vanderbilt descubren que plantas esenciales en la dieta de hoy, también lo eran hace 2.000 años

STRI/EA/DICYT Granos de almidón conservados en dientes humanos han revelado que los primeros habitantes de Perú comían una nada despreciable variedad de cultivos que incluían calabazas, alubias (frijoles o porotos, según el país), cacahuates (maní) y la fruta de árboles cultivados de guaba. Este descubrimiento, realizado por Dolores Piperno, investigadora del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de Panamá (STRI), y Tom Dillehay, profesor de arqueología de la Universidad de Vanderbilt (Tennessee, EEUU), indica que el primer consumo de alubias y guabas ocurrió hace más de 2.000 años, y que los habitantes del Nuevo Mundo empezaron a ser granjeros comprometidos con su trabajo mucho antes de lo que se pensaba. 

 

Los resultados de este estudio fueron publicados el pasado mes de diciembre en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

 

El grupo de trabajo de Dillehay recolectó los dientes que sirvieron de muestra en el Valle del Ñanchoc, al norte de Perú, en lugares donde se acumulaban restos de actividad humana. Huesos humanos, restos de plantas y carbón de origen vegetal estrechamente asociados a los dientes tienen una antigüedad de entre 6000 y 8000 años, según determinaron las pruebas hechas mediante la técnica del carbono 14.


Piperno, quien trabaja además en el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian (Washington DC), examinó 39 dientes humanos que probablemente formaron parte de la dentadura de seis u ocho individuos.
“Algunos dientes estaban más sucios que otros”, explica Piperno. “Y cerca de un tercio tenían un gran número de granos de almidón”.


Para identificar los restos de almidón, Piperno comparó las partículas extraídas de los dientes con una colección de más de 500 granos de almidón pertenecientes a plantas económicamente relevantes.


“Encontramos almidones provenientes de plantas de cultivo: calabazas, alubias, guabas y maní”, dice Piperno. “Partes de plantas que no son tan evidentes en restos arqueológicos, como la pulpa de la calabaza o el fruto del cacahuate, sí producen granos de almidón identificables”.


Granos de calabaza encontrados en los dientes indican que los primeros habitantes peruanos comían las plantas, además de utilizarlas para hacer vasijas y otros artículos de uso diario. El hecho de que las primeras plantas de cultivo fueron cosechadas como parte de la dieta ha sido un antiguo tema de debate entre los estudiosos de la agricultura primitiva.


Los investigadores de STRI y la Universidad de Vanderbilt también encontraron evidencia de que la comida había sido cocinada.


“Cocimos las alubias en el laboratorio para ver cómo lucían los granos de almidón y reconocimos los granos quemados y gelatinosos de las muestras extraídas de los dientes”, señaló Piperno.


Granos de almidón de cuatro de los cultivos fueron encontrados de manera consistente a través de un periodo de tiempo, lo que indica que las alubias, los cacahuates, la calabaza y las guabas fueron entonces una fuente tan importante de alimentación como lo son hoy.


“El análisis del almidón de los dientes, que, a diferencia de otras técnicas arqueobotánicas provee evidencia del consumo de plantas, debería mejorar considerablemente nuestra habilidad para responder otras preguntas relevantes en cuanto a los cambios en la dieta de los humanos que vivieron en tiempos remotos”, concluyó Piperno.