Ciencia Argentina , Jujuy, Jueves, 18 de febrero de 2016 a las 12:03

Estudian el origen de pigmentos de cerámicos precolombinos del noroeste argentino

Usando técnicas a escala atómica, descubrieron que el color blanco de un tipo de diseño ceremonial proviene de minerales y, en otros casos, de huesos molidos

AGENCIA CYTA-INSTITUTO LELOIR/DICYT Los pigmentos empleados para decorar cerámicos precolombinos en la región del noroeste argentino no siempre tenían el mismo origen. Así lo revela un trabajo interdisciplinario de científicos que se basó en el análisis a escala “atómica” de materiales descubiertos en sitios arqueológicos de las regiones de la Puna y la Quebrada de Humahuaca, en la provincia de Jujuy.

 

Los investigadores se centraron en los pigmentos blancos que dan forma a diseños en semicírculos o círculos de color blanco en la superficie de las vasijas. “Estos diseños, denominados vírgulas o comas, constituyen un atributo particular de piezas que se asocian generalmente con contextos ceremoniales”, explicó a la Agencia CyTA-Leloir la antropóloga Verónica Acevedo, quien está realizando el doctorado en arqueología de la UBA. Esa iconografía transitó las dos regiones al mismo tiempo en el pasado prehispánico y posterior al contacto con el español, aunque con características particulares en cada una de ellas.

 

Mediante dos técnicas no destructivas que proveen información química y estructural, la espectroscopía Raman y la difracción de rayos X, los científicos rastrearon la composición y el posible origen de los pigmentos utilizados. Y hallaron que, mientras en muestras del norte de la Puna, la presencia de fosfatos sugiere el uso de huesos molidos, en la Puna central y la Quebrada de Humahuaca usaban compuestos minerales de calcio y titanio.

 

El estudio permite echar luz sobre “parte de las opciones tecnológicas utilizadas por los alfareros del pasado en la preparación de las mezclas pigmentarias”, afirmó Acevedo.

 

Otras autoras del trabajo, las doctoras María Reinoso y Eleonora Freire, investigadoras del CONICET en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), resaltaron la importancia de este tipo de trabajo interdisciplinario para ampliar las fronteras del conocimiento sobre diferentes pueblos que habitaron en la región.