Ciencia Argentina , Santa Fe, Martes, 20 de septiembre de 2016 a las 10:00

Estudian la diversidad genómica de 'Staphylococus aureus', uno de los principales patógenos para el ser humano

Se trata de un microorganismo que puede provocar desde infecciones cutáneas hasta otras más severas

UNL/DICYT Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) estudian desde hace varios años la bacteria Staphylococcus aureus, uno de los principales patógenos para el ser humano, ya que puede causar desde infecciones en la piel hasta osteomielitis, bacteriemia o endocarditis, entre otras dolencias.

 

“Cuando se descubrió la penicilina, Staphylococcus aureus era una buena bacteria para tratar, ya que era sensible. Sin embargo, generó resistencia rápidamente y hoy nos encontramos con que resiste todos los tipos de penicilina, incluso una variedad denominada meticilina. De esta manera, nos encontramos con una bacteria denominada Staphylococcus aureus meticilino resistente, que se suele hallar en pacientes con largos tiempos de internación y prolongados tratamientos con antibióticos”, indicó Emilce Méndez, profesora de la Cátedra de Bacteriología Clínica de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas (FBCB) de la UNL.

 

Ya en los 90 hubo un gran cambio para la medicina al encontrarse una variedad distinta a la de los hospitales, que se denominó Staphylococcus aureus meticilino resistente adquirido en la comunidad (SARM-AC) y que infectaba a pacientes jóvenes, previamente sanos y sin factores de riesgo. “Con el tiempo, nos encontramos con que SARM-AC se introdujo en los hospitales. Por tal motivo, en este momento es muy difícil diferenciar si se trata de una bacteria de la comunidad o proveniente del hospital”, contó Méndez.

 

En este sentido, la bacterióloga sostuvo que ya no alcanza con estudiar el problema desde la epidemiología humana, sino que se debe avanzar desde el punto de vista de la epidemiología molecular, es decir, analizar los genes de esas bacterias y encontrar qué clones existen en nuestra zona.

 

Clones

 

De acuerdo con Méndez, estudian “clones”, es decir, bacterias idénticas genéticamente a otras. “Es por eso que estudiamos la diversidad genómica o relación clonal que existe entre los distintos aislamientos. En este sentido, estudiamos principalmente bacterias de los hospitales José María Cullen y Orlando Alassia, cedidas por Alicia Nagel y María Rosa Baroni, responsables de las secciones de cada uno de los hospitales, y todos aquellos aislamientos de este microorganismo de importancia clínica que nos acerquen los colegas de Santa Fe y zona de influencia”, aseveró.

 

De este modo, aislar los clones servirá para saber si las bacterias son idénticas a las que se aíslan en otras regiones del país. Así se pueden establecer medidas de control y frenar la diseminación de las infecciones.

 

“Este estudio epidemiológico molecular sirve para conocer el número y tipo de clones circulantes. Saber que hay varios en nuestra zona implica medidas diferentes a las de Córdoba, por ejemplo, donde puede haber sólo dos o tres tipos. También sirve para identificar las fuentes de contaminación: si un paciente porta un tipo de Staphylococcus aureus meticilino resistente, podemos compararlo con otros y saber cómo lo adquirió. De esta manera, podemos impedir la diseminación”, aseguró Méndez.

 

A la vez, el estudio sirve para diferenciar la bacteria en pacientes que padecieron repetidas veces la infección en distintos períodos con el fin de saber si son las mismas o no.

 

En Santa Fe

 

La investigadora contó que en Santa Fe observaron que existe un clon presente en numerosos aislamientos, pero que también hay algunos que no se encontraron en las bases de datos de reportes bacteriológicos. “No significa que seamos los primeros en encontrarlos, por eso es que seguimos investigando para ver si se trata de clones originales. Es un avance en la epidemiología molecular local. Si bien hay otros encontrados y reportados ya en Chile y Bélgica, estamos continuando los estudios”, aclaró.

 

Por último, Méndez aconsejó a los integrantes de la comunidad a limitar el uso indiscriminado de antimicrobianos y sugirió a los médicos tratantes a sospechar Staphylococcus aureus meticilino resistentes tan prevalente en nuestro medio frente a infecciones de piel y partes blandas.

 

“También es importante el lavado de manos, las buenas medidas de control de las infecciones dentro de las instituciones, algo que depende mucho del funcionamiento de los comités de infecciones de cada centro de salud y también del estudio de las fuentes o vehículos transmisores”, finalizó.