Ciencia Perú , Perú, Jueves, 07 de julio de 2011 a las 14:49

Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Perú crean un prototipo de dinamómetro geriátrico

La herramienta permite obtener las medidas de fuerza de agarre de un paciente geriátrico mediante la presión de un módulo de medición

PUCP/DICYT Un dinamómetro geriátrico es un instrumento que permite obtener las medidas de fuerza de agarre de un paciente geriátrico, en kilogramos-fuerza, mediante la presión de un módulo de medición. Es decir, el paciente que lo utilice podrá saber qué tanta fuerza y masa muscular tiene, y a partir de esto diagnosticar su sarcopenia (la pérdida progresiva de estas dos características). El diagnóstico de la sarcopenia es fundamental para que el médico pueda conocer el grado de fragilidad de, por ejemplo, un paciente oncológico y decidir si es conveniente o no un tratamiento de quimioterapia.

 

Arlon Borel, Erik Tello, Diana Zapata, David Vilchez y Daniel Salinas son alumnos de noveno ciclo de la especialidad de Ingeniería Electrónica de nuestra Facultad de Ciencias e Ingeniería. Ellos han desarrollado un prototipo de dinamómetro geriátrico durante el curso Proyecto Electrónico I, con la asesoría de los profesores Benjamín Castañeda y Willy Carrera.

 

“Todo partió por una necesidad. El profesor del curso nos contactó con el encargado de la parte geriátrica del hospital Almenara: ellos tenían la necesidad, de medir de manera tangible, la fragilidad de una persona”, explica Arlon. Erik Tello, por su parte, da detalles sobre la principal ventaja de su proyecto: “al ser digital, este permite que, a través de un software, se pueda tener una base de datos con las cifras del paciente. Además, es muy liviano y se acomoda mejor a la manos de la persona”.

 

Este trabajo fue premiado en el Innotec (Concurso Nacional de Prototipos e Innovaciones) en la Categoría Prototipo. Según nos cuentan, el profesor Castañeda pidió fondos a la DARS (Dirección Académica de Responsabilidad Social) para financiar dos proyectos que eligió entre los cinco grupos del curso. El suyo fue uno de ellos.

 

Luego del reconocimiento de la DARS y con el reciente galardón, la utilidad y eficiencia de este instrumento ha quedado probada. Los chicos, sin embargo, no se duermen en sus laureles e incluso están intentando mejorarlo con el apoyo de los alumnos de Diseño Industrial de la Facultad de Arte: “están ayudándonos a que sea más ergonómico”, recalca Arlon. La idea es perfeccionar el prototipo y aprovechar su uso en adultos mayores, aunque para que finalmente se convierta en un producto, es necesario continuar con el trabajo y superar varias etapas. Algo que estos chicos están comprometidos a hacer.