MS/DICYT Europa tiene resultados mediocres en lo que se refiere a innovación tecnológica, y no logra recortar la distancia que les separa de Estados Unidos y de Japón. Esta es la principal conclusión del Cuadro europeo de indicadores de la innovación, publicado recientemente por la Dirección General de Empresa de la Unión Europa, y que urge a la adopción de estrategias para promover una economía dinámica, competitiva y basada en el conocimiento en el viejo continente.
La edición 2003 el informe incluye los 15 estados miembros, los 10 países cuya incorporación ya ha sido aprobada, tres países candidatos y tres países asociados. Los veinte indicadores de la innovación tecnológica abarcan los recursos humanos, la creación de nuevos conocimientos, la difusión y aplicación de conocimientos, la financiación de la innovación, los productos y los mercados.
A pesar de que se reduce la diferencia entre los 15, y que el desfase con respecto a los 10 países que se integran este año, “los resultados de Europa en general no son los de un líder mundial en innovación”. Uno de los principales desfases se observa en el área de la alta tecnología, donde se observa una mayor preponderancia de la concesión de patentes a Estados Unidos, lo que podría actuar como barrera en la adopción de una economía basada en el conocimiento, como se propuso en el Consejo Europeo de Lisboa en marzo de 2000.
Asimismo, este informe es el punto de partida para la elaboración de un esquema orientativo sobre la innovación, cuya función será ayudar a los responsables políticos a establecer planes e iniciativas para el desarrollo de la innovación y el incremento de la competitividad europea en el mercado mundial. También proporcionan un punto de partida para el debate y para la realización de acciones de cooperación y aprendizaje mutuo entre los políticos y actores de la innovación.
El informe también señala que, en la medida en que la ampliación de la Unión Europea se acerca, se están creando iniciativas de apoyo a la innovación en los nuevos socios de la UE, como por ejemplo la concienciación de los pequeños y medianos empresarios y el establecimiento de estrategias regionales de innovación a partir de experiencias piloto exitosas.