CGP-OPS/OEI-AECID/DICYT Expertos y representantes de Argentina, Brasil y Paraguay han acordado pautas para la vigilancia, el control y la prevención de la Leishmaniasis Visceral (LV) que puede ser mortal y se ha extendido a las áreas urbanas. Para los especialistas, el inicio de la primavera y la inminencia de la temporada de verano en el continente hacen necesario redoblar la vigilancia, pues el calor favorece la extensión de la enfermedad, una zoonosis transmitida del perro al hombre por un insecto llamado Lutzomia longipalpis.
Según el doctor Renato Gusmao, asesor regional de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en lepra y leishmaniasis, “la dispersión geográfica de la LV en ciertas áreas de Argentina, Brasil y Paraguay ha aumentado de manera preocupante y ha producido un cambio en la epidemiología de la enfermedad, al instalarse en áreas urbanas y periurbanas con un número de casos mortales mayor al esperado”. Así, los responsables de los programas nacionales y los científicos participantes en la reunión advirtieron sobre la necesidad de registrar mecanismos para el diagnóstico oportuno y tratamiento de los casos humanos, ya que de otra manera estos pueden agravarse y en ciertos casos provocar la muerte del paciente.
Los perros infectados con o sin manifestaciones clínicas son el principal reservorio y transmisor de la enfermedad al humano; al no existir a la fecha instrumentos para evitar que los perros infectados transmitan la enfermedad al hombre y a otros perros, la conducta indicada es el sacrificio humanitario de perros infectados. Para los expertos “el tratamiento y la vacunación de perros con los productos disponibles a la fecha son desaconsejados por ser ineficaces y por que dificultan la aplicación de medidas de vigilancia y prevención de la enfermedad”.
Según fuentes de la Organización Panamericana de la Salud, la reunión fue precedida de un encuentro entre investigadores especialistas en leishmaniasis, donde se analizaron los instrumentos disponibles a la fecha y se acordaron las prioridades de investigación. Zaida Yadón, consultora regional de la OPS para investigación de enfermedades transmisibles, señaló que la leishmaniasis visceral es una de las enfermedades “desatendidas” para las que es prioritario avanzar en el conocimiento y en el desarrollo de instrumentos de control.
Acciones de control
Las acciones de control integradas, incluyendo la segregación y sacrificio de perros infectados y el control selectivo del vector en las áreas de mayor riesgo, acompañado por el diagnóstico oportuno y el tratamiento de personas enfermas, han demostrado que es posible disminuir el número de casos y sus consecuencias.
La leishmaniasis visceral forma parte del grupo de enfermedades consideradas desatendidas que afectan a grupos rezagados de la población. Es también una enfermedad considerada “huérfana”, por que el desarrollo de instrumentos de control no ha sido acompañado por la atención e inversiones necesarias. Por esta razón, la eliminación de la leishmaniasis aún se considera remota.
Investigaciones pioneras en Colombia
En relación con la leishmaniasis, la Universidad Nacional de Colombia (UN) desarrolla dos investigaciones pioneras que avanzan en la forma en la que el parásito vulnera al sistema inmune. La primera explica cómo ataca a las células e impide que se suiciden como mecanismo de defensa. La segunda desarrolla un tratamiento alternativo con plantas nativas que promete curar e inmunizar al afectado. Marcela Camacho, investigadora de la UN, explica que Leishmania es un parásito grande que arrincona las defensas del macrófago, célula del sistema inmune donde residen los parásitos que entran al cuerpo. “Estudiamos las propiedades eléctricas de las tres membranas concéntricas que hay en la célula infectada: la del macrófago, la de la vacuola parasitófora y la del parásito; a esta última membrana le estudiamos los canales iónicos”.
Uno de los descubrimientos se relaciona con las propiedades eléctricas de la membrana del macrófago que, según los resultados de la investigación, se alteran por la presencia de Leishmania. El cambio eléctrico más evidente es que la célula se hace más negativa con respecto al exterior. Al analizar las propiedades eléctricas de macrófagos apoptósicos y macrófagos infectados con Leishmania, se evidencian variaciones. El infectado tiene más carga negativa (está hiperpolarizado), mecanismo por el cual el parásito haría que el macrófago no entre en apoptosis. Las técnicas electrofisiológicas permiten estudiar en tiempo biológico real los canales iónicos. Lo que se quiere es entender cómo es el impacto de la infección en la membrana del macrófago, sus propiedades eléctricas y si en la vacuola parasitófora hay canales iónicos que faciliten, de alguna manera, la adaptación del parásito.
Según la científica hay una explicación menos compleja que, al parecer, es lo que inactiva los mecanismos de defensa de la célula. Leishmania vive en un compartimiento que es grande y que solo por esto podría comprometer el funcionamiento interno del macrófago. “Tenemos la teoría de que el sistema que permite que el macrófago señalice bien está arrinconado por culpa de esa vacuola gigante, esto hace que envíe señales inadecuadas a las otras células”.
| Leishmania | |
| La Leishmania es un patógeno agresivo que se mete en la célula humana e inactiva sus defensas. Su acción genera lesiones en la piel, las mucosas y las vísceras, y su daño es tan severo que deforma los órganos afectados. De no tratarse a tiempo, puede causar la muerte. |