Ciencia Panamá , Panamá, Lunes, 01 de febrero de 2016 a las 10:39

¿Fueron los panameños isleños cazadores de delfines?

De acuerdo con los resultados de las recientes excavaciones publicadas en 'Journal of Archaeological Science Reports', el 8% de los especímenes de mamíferos—huesos y dientes— colectados de un basurero prehistórico, pertenecía a delfines

STRI/DICYT Hace unos 6,000 años la gente de mar precolombina dejaron lo que hoy es la parte continental Panamá para establecerse en la Isla Pedro González en el archipiélago de las Perlas, cruzando unos 50 a 70 kilómetros (31-44 millas) de mares picados, probablemente en canoas. Según el arqueólogo del Smithsonian Richard Cooke y sus colegas del Instituto Cotsen de Arqueología en la UCLA y de la Universidad del Norte en Colombia, Los delfines eran una parte importante de la dieta de los residentes de la isla.

 

"Esto plantea preguntas intrigantes", comentó Cooke, científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales. "¿Eran los primeros habitantes conocidos de la Isla cazadores de delfines o ellos simplemente se alimentaban de animales varados?"

 

De acuerdo con los resultados de las recientes excavaciones publicadas en Journal of Archaeological Science Reports, el 8 por ciento de los especímenes de mamíferos—huesos y dientes— colectados de un basurero prehistórico, pertenecía a delfines. Ningún otro asentamiento conocido en Centroamérica muestra evidencia de consumo sistemático de delfines. La ausencia de delfines en la dieta de los pueblos precolombinos se suele atribuir a la dificultad de navegar canoas y alancear delfines en el mar.

 

Los investigadores aún no han encontrado artefactos que den indicios de caza sistematizada—evidencia de redes o lanzas, por ejemplo—aunque un cráneo de delfín tenía una herida punzante infligida por una herramienta de punta roma.

 

La surgencia estacional trae agua rica en nutrientes al Golfo de Panamá. Esto atrae a grandes bancos de peces, que los hambrientos delfines siguen hacia aguas poco profundas, trayéndolos cerca de la costa. En el basural se identificaron también dientes pertenecientes a tiburones tigre que medían 2.5 y 3.5 metros de largo. Si los tiburones estaban persiguiendo a las manadas de delfines, podrían haberlos empujado aún más cerca de la costa.

 

Pero probablemente el varamiento natural de los delfines no es suficiente para explicar la abundancia de huesos en el basural. Cooke cree que hay otra explicación: los isleños podrían haber posicionado sus canoas a la entrada de la playa Don Bernardo en forma de U y esperar a que los delfines naden hacia la ensenada. Haciendo ruido para desorientar a los delfines y llevarlos hacia la costa, donde fácilmente podrían haberlos cosechado. En la actualidad se utilizan métodos similares para acorralar en las Islas Salomón.

 

Los primeros pobladores de la Isla Pedro González ciertamente cazaron fauna de la isla, incluyendo ciervos pigmeos. También eran agricultores. El basural muestra la primera evidencia del cultivo del maíz en las islas de la plataforma centroamericana consistentes en el tiempo con los datos de la parte continental. El registro arqueológico incluye huesos de tortugas y peces además de restos de moluscos, lo que sugiere que eran pescadores capaces — aunque aún no se ha encontrado evidencia de redes o la tecnología de anzuelos.

 

En el 2015, Pearl Island Inc., una compañía de desarrollo, financió un rescate por cuatro meses de partes del sitio de acuerdo con las leyes de patrimonio cultural de Panamá. Además de la excavación en Isla Pedro González y su vecino más grande, la Isla del Rey, se puede pintar un cuadro más detallado, incluyendo por qué estos isleños desaparecieron después de unos 800 años. Los recién llegados se instalaron en la isla unos pocos miles de años más tarde, pero el registro de su tiempo no muestra el consumo de delfines.

 

"Yo diría, aunque es especulativo, que la retención de la caza de delfines se debe probablemente a una adaptación marítima temprana circum-Pacífico de los humanos", comentó Cooke. "A pesar de que con los datos que tenemos no podemos realmente probar que estaban cazando. Pero la edad del sitio lo pone en un momento en que las gentes de toda la Costa del Pacífico —en México, Chile y Japón eran cazadores de delfines".