AMR/DICYT El director de la edición española de Popular Science, publicación nacida en Nueva York y que trata de divulgar la ciencia desde 1872, José Manuel Abad Liñán (Granada, 1975), considera que la ampliación de la difusión de noticias de carácter científico en un ámbito generalista pasa por "una entente cordiale entre científicos y periodistas". Abad, presente en las primera Jornada de Comunicación La aventura de la ciencia, analizó la relación de los científicos y la prensa en la actualidad y cómo debe variar debido a la influencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Abad, periodista especializado en ciencia que ha trabajado en el Instituto de Astrofísica de Canarias, en el CSIC y en la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), cree para llegar a un acuerdo que permita una mayor divulgación en los medios de comunicación de las investigaciones el reto es "hacérselo comprender a los científicos: creen que su trabajo implica también el control del proceso de comunicación al exterior y eso es un error".
El periodista considera que la situación en la que está la difusión de noticias de carácter científico está girando. "Los tres pilares, científico, periodista y sociedad, han variado su concepción", afirma; "tanto los científicos como los periodistas han tomado conciencia, cada vez mayor, de la importancia de la difusión". En la sociedad, sin embargo, "el interés por la ciencia es limitado". Por ello, vaticina que "el futuro de la comunicación de la ciencia vendrá de la hibridación con otros contenidos: con la información de salud, de economía o de medio ambiente, por ejemplo".
Revistas científicas
En este sentido, Abad aplaude la aparició de nuevas publicaciones de cariz científico en el mercado: "Hasta ahora sólo había tres revistas de divulgación científica en el quiosco y ahora somos dos más". La edición española de Popular Science nació hace ocho meses. El producto periodístico que ofrecen es "de bastante buena calidad, en comparación con otros países del entorno, como Francia". Lejos queda, para Abad, el caso del Reino Unido o Estados Unidos: "En Gran Bretaña el mercado incluso permite la salida de un semanario de calidad, New Scientist". Sobre la aridez de los contenidos científicos para un público generalista y la posibilidad de aligerarlos a través de la práctica periodística, cree que "se puede hacer divulgación entretenida sin caer en el sensacionalismo y la simplificación excesiva. La ciencia en sí es apasiante si se puede comunicar bien".
| Cómo comunicar conocimiento | |
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Durante la Jornada, el director general de Comunicación de la Junta de Castilla y León, Ángel Losada, consideró que la comunicación posee "un valor estratégico" y que éste "contribuye al incremento del valor y del conocimiento de una organización". Por ello, "el reto debe ser cómo utilizar el conocimiento para mejor y saber cómo estamos mejorando". Ese reto descansa sobre dos de los intangibles de una organización: el capital organizativo y la innovación. Para comunicar al exterior los procesos de innovación que existen en el ámbito científico, el ex decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca destacó que "existen muchos modelos para la mejor gestión del conocimiento, pero el que se diseñe debe comenzar y terminar en personas".
El director del Instituto Universitario de Estudios de la Ciencia y Tecnología (ECYT), de la Universidad de Salamanca, Miguel Ángel Quintanilla, llamó a la "utilización del conocimiento" como "recurso fundamental para resolver nuestros problemas" y aseguró que "el único recurso de desarrollo seguro en el siglo XXI será la ciencia". Quintanilla considera que "el modelo tradicional, en el que los periodistas median entre los científicos y la sociedad, ya no funciona". Por ello, "el nuevo modelo debe comunicar no sólo los logros de la ciencia, si también sus actividades, métodos y valores". Esa comunicación futura deberá ser "interdisciplinar" ya que "el científico también es un lego en otras materias que no sean la suya" y debe ser fiel a la comunidad porque la ciencia "es financiada por los ciudadanos". |