Eva Aguilar/DICYT Los países de Iberoamérica sufren de grandes vacíos para generar información actualizada en torno a su desempeño científico, su avance tecnológico y la implementación de ideas innovadoras, lo que impide la integración de indicadores de Ciencia y Tecnología con los que el continente pueda elaborar sus políticas científicas, señaló Octavio Ríos, director de Análisis Estadísticos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) de México.
"Los indicadores no se generan de manera sistemática por lo que no se tienen secuencias de tiempo en temas como recursos humanos o inversión", dijo Ríos a DiCYT. "Otro problema es la imposibilidad de comparar los datos, por lo que es necesario contar con manuales que definan metodologías homogéneas en los países iberoamericanos, que permitan generar información armonizada entre ellos".
Con el fin de revisar y discutir los problemas que afronta la región en esta materia, la Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología de Iberoamérica (RICYT) y CONACYT organizaron el II Seminario Internacional sobre Nuevos Indicadores de Ciencia, Tecnología e Innovación, que se lleva a cabo en la capital mexicana desde ayer, miércoles 5 de noviembre de 2008, y hasta mañana, viernes. El seminario ha incluido un taller especialmente dirigido a los técnicos de los organismos nacionales de Ciencia y Tecnología de la región, en el que han participado expertos de países como Colombia, Brasil, Costa Rica y Jamaica, quienes han hablado de su experiencia sobre los factores que obstaculizan la elaboración de las herramientas de medición.
De los indicadores a las políticas científicas
Los indicadores de Ciencia, Tecnología e innovación son datos que se utilizan para medir y analizar el estado de estas materias en un país. Básicamente, están compuestos por información estadística que incluye desde el número de estudiantes que se gradúan en carreras científicas y tecnológicas en las universidades, hasta el número de investigadores que se dedican a I+D, pasando por el número de publicaciones científicas que se producen y la inversión que un país hace en Ciencia y Tecnología según su producto interno bruto.
Estas herramientas son esenciales a la hora en que los gobiernos planifican sus políticas científicas, porque les permite tomar decisiones basadas en datos concretos y fiables. De ahí que sea necesario que los indicadores tengan continuidad y estén basados en información actualizada.
"Existen manuales internacionales que contienen recomendaciones para generar información de Ciencia y Tecnología. Sin embargo, por las características propias de los países iberoamericanos es necesario generar recomendaciones específicas que permitan adaptar esos manuales a la realidad de la región", señala Octavio Ríos.
Apoyo en las tecnologías de la información
De acuerdo con el director de Análisis Estadísticos de CONACYT, en el caso de México la información existente en materia científica y tecnológica sirvió de apoyo en la elaboración del Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación 2008-2012. Además, los datos referentes a la inversión privada en investigación y desarrollo sustentaron la necesidad del país de implementar un programa de estímulos fiscales a la investigación y el desarrollo experimental. "Por otro lado, se ha logrado transmitir la importancia de los indicadores de Ciencia y Tecnología entre sectores más amplios de la sociedad", agregó el funcionario.
Ríos, quien hablará sobre el estado del arte de los indicadores en Iberoamérica durante la sesión de hoy del seminario que se lleva a cabo en México, considera que será la tecnología de la información la que permitirá a la región mejorar las herramientas que se utilizan para la recolección de datos: con formularios que se envían a las instituciones de investigación y programas informáticos con los que se organizan los elementos estadísticos y los procedimientos para acceder a ellos.
"Es de la mayor importancia mostrar el impacto social y económico de las actividades científicas y tecnológicas en el desempeño de los países, lo cual sólo se logra si se dispone de un sistema de indicadores robusto, armonizado y actualizado", concluyó Ríos.