Ciencia España , Salamanca, Viernes, 25 de septiembre de 2015 a las 19:09

Ideas para que la ciencia española “salga del agujero negro”

Los directores generales de FECYT y la Fundación Cotec junto con miembros del CSIC y del Instituto eCyT han debatido sobre los retos de la política científica española

JPA/DICYT Los retos de la investigación española y las políticas científicas que deben guiarla han protagonizado hoy la última sesión de las II Jornadas Europeas ‘La recuperación de Europa: juventud e investigadores’, que se han celebrado en Salamanca a lo largo de los tres últimos días. Los ponentes de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), la Fundación Cotec y el Instituto de Estudios de la Ciencia y la Tecnología (eCyT) de la USAL han debatido sobre la historia reciente de la política científica española y cómo se debe encarar el futuro tras la caída de la inversión en ciencia provocada por la crisis económica.

 

En palabras recogidas por DiCYT, Jorge Barrero Fonticoba, director general de la Fundación Cotec, enumeró “las cosas buenas que le han ocurrido a la investigación gracias a la crisis”. En su opinión, ha crecido la competitividad internacional de la ciencia, ya que ante la falta de fondos nacionales los investigadores españoles se han volcado en la captación de financiación europea. Además, se han racionalizado proyectos “sobredimensionados”, como algunos incluidos en el mapa de Infraestructuras Científico-Técnicas Singulares (ICTS); se ha apostado por la excelencia a través de la designación de centros de investigación con la acreditación Severo Ochoa; se le ha dado prioridad a las materias más relevantes; y han aumentado la cooperación, la eficiencia y la transferencia de conocimiento.

 

Asimismo, considera que la crisis económica ha hecho más visible a la ciencia española. “Los ciudadanos no sabían que tenían un sistema de ciencia que estaba entre los mejores del mundo hasta que los investigadores protestaron por los recortes. Es importante que la gente sepa que éste es un país de ciencia y que estamos a tiempo de salir del agujero negro”, comentó. De esta manera trataba de rebatir las palabras de Stephen Hawking, que en una entrevista publicada hoy en El País recomendaba a los científicos españoles emigrar a Estados Unidos y para ello usaba, precisamente, una de las teorías del físico británico. “Hawking dice que es posible entrar y salir de un agujero negro, así que nosotros también podemos escapar de la situación actual del sistema español de ciencia y tecnología”, bromeó.


La participación de la sociedad


Por su parte, José Ignacio Fernández Vera, director general de FECYT, puso de relevancia el papel que los ciudadanos pueden tener en el sistema de ciencia y tecnología. “La sociedad quiere participar pero no sabe cómo hacerlo”, ha destacado. Para canalizar esa inquietud, FECYT tiene proyectos como la plataforma de crowdfunding Precipita, que permite a particulares realizar aportaciones a proyectos concretos y que ya ha conseguido recaudar 200.000 euros.

 

Además, otra de las apuestas es que las fundaciones destinen más fondos a la investigación. Las 13.000 fundaciones que hay en España destinan 8.000 millones de euros anuales a diferentes fines sociales, pero de ellos solo 130 son para I+D+i. Para convencerlas de que deben incrementar su apoyo a la investigación se ha creado el Consejo de Fundaciones por la Ciencia.

 

Los buenos datos de la balanza tecnológica


A lo largo de esta última sesión de las jornadas, otros datos curiosos dieron pie al debate. Santiago López, investigador del Instituto eCyT, destacó la paradoja de que España tenga una elevada calidad de vida sin invertir mucho en I+D+i, lo que en apariencia le convierte en un país capaz de “progresar sin innovar”. Curiosamente, la balanza tecnológica de España es más favorable que la de Corea del Sur porque la crisis ha hecho que se compre poca tecnología fuera y porque se exportan numerosas innovaciones relacionadas con el sector servicios cuyo valor llega a superar a los productos del país asiático. Otro dato positivo es que ante la crisis los españoles han aumentado una media de dos años su periodo de formación y, a la larga, esto repercute directamente en la productividad.

 

Borja Izquierdo, de FECYT, destacó la mejora de la participación española en los programas de financiación de la investigación de la Unión Europea, en la actualidad el Horizonte 2020. Cada país contribuye a financiar un fondo común por el que compiten los investigadores y España está cerca de conseguir como retorno más de lo que aporta.

 

Sin embargo, Alicia Durán, científica del CSIC, calificó de “demoledor” el recorte de fondos que ha sufrido la ciencia española en los últimos años porque ha afectado a “lo esencial, los recursos humanos”. En su opinión, teniendo en cuenta la poca inversión que recibe, la productividad del personal investigador es muy elevada.

 

Ciencia básica y “pacto intergeneracional”

 

Miguel Ángel Quintanilla, director del Instituto eCyT, explicó que la gestión de la ciencia es muy compleja, sobre todo por las dificultades que existen para "encajar esta actividad dentro de los parámetros típicos de la administración pública". Además, reclamó la importancia de la investigación básica frente a las actuales exigencias de los políticos, que solo favorecen la ciencia aplicada.


Luis Sanz, profesor de investigación del CSIC, denunció que las políticas científicas en España han estado marcadas por “el estancamiento y la discontinuidad” y que en los últimos 30 años solo han conseguido incrementar en un 1% la parte del Producto Interior Bruto (PIB) que se destina a investigación. Asimismo, reclamó un “pacto intergeneracional” para restar privilegios a los funcionarios en favor de los jóvenes investigadores que en la actualidad tienen muchas dificultades para consolidar una carrera científica.

 

Las jornadas han sido organizadas por el Instituto de Investigaciones Científicas y Ecológicas (INICE), que ha contado con la colaboración de la Fundación 3CIN, el Instituto eCyT, FECYT y el CSIC; y con la financiación del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación.