Science Colombia Colombia, Tuesday, March 17 of 2009, 19:09

Ingenieros colombianos diseñan una técnica para evitar y controlar derrumbes y deslizamientos

Los recursos que se utilizan son estructuras biológicas para el control de la erosión y movimientos masales, con la finalidad de actuar mejor ante los movimientos masales

UN/DICYT Año tras año Colombia se ve afectada por derrumbes y deslizamientos registrados, principalmente, en épocas invernales. Para contrarrestar esta situación, un investigador de la UN en Palmira diseñó una técnica, con base en investigaciones científicas de más de 60 años, que utiliza estructuras biológicas para el control de la erosión y movimientos masales, conocida como Bioingeniería. Esta ya ha sido ampliamente comprobada en el país y permite la recuperación ecológica de áreas afectadas.

 

Las pérdidas humanas y materiales no fueron las únicas consecuencias del terremoto del Eje Cafetero el 25 de enero de 1999, día en que murieron miles de personas a causa del movimiento telúrico de 6,2 grados en la escala de Richter. “A partir de ese día, en muchas de las ciudades, municipios y corregimientos donde se sintió el movimiento sísmico, la erosión y los movimientos masales se convirtieron en uno de los problemas que más aquejaban a estas comunidades”, narró Rafael Castaño, presidente de la Corporación Ecoambientes del municipio de Argelia. Precisamente, una de las mesas de concertación dedicadas a planificar las obras de reconstrucción estuvo dirigida a mitigar los daños ocasionados en los suelos, y Villa Rosa, vereda del municipio de Argelia, Valle del Cauca, fue uno de los lugares que más apoyo necesitó. En esta población se ejecutaron proyectos financiados por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, y el Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria, CIPAV. 

 

Bioingeniería

 

Sin embargo, aseguró Rafael Castaño, las labores de restauración ecológica fueron realizadas por las organizaciones base del Municipio: Corporación Ecoambientes y la Cooperativa de Parceleros de Villa Rosa, Copavi, ambas sin ánimo de lucro; con la asesoría del profesor José Horacio Rivera, quien ingresó al proyecto como parte del convenio.  El docente Rivera fue el encargado de introducir al proyecto las técnicas de Bioingeniería para la prevención y control de la erosión, y la protección y estabilización de taludes o inclinación de un terreno. Técnica que se convirtió en una alternativa ambiental y financiera que permite recuperar en poco tiempo los terrenos afectados, que de ser intervenidos mediante obras mecánicas de ingeniería convencional resultarían en un 85 a 98 por ciento más costosas, sumándole el impacto ambiental negativo y sin asegurar un éxito a futuro.

 

La Bioingeniería consiste en imitar a la naturaleza, utilizando los recursos vegetales propios de cada región del país, con el objetivo de reestablecer el equilibrio natural preexistente. Utilizar la Bioingeniería es, en palabras del profesor Rivera, “construir estructuras totalmente vivas ambientalmente amigables, usando diferentes partes de las plantas, principalmente raíces y tallos; que a través del tiempo se convierten en obras vivas cada vez más fuertes, que sirven de refuerzo, como drenajes hidráulicos y barreras para contener la erosión y los movimientos masales”.