Ciencia Brasil , São Paulo, Miércoles, 30 de marzo de 2011 a las 13:31

Investigadores brasileños comprueban que las cáscaras de banano sirven para purificar agua

Durante el experimento de laboratorio, la piel de banano triturada absorbió rápidamente el plomo y el cobre presentes en agua de río

EA/DICYT Las cáscaras de banano podrían ser utilizadas para extraer metales pesados del agua corriente contaminada, según ha podido comprobar un grupo de investigadores brasileños. De esta forma, la fruta tropical se suma al conjunto de materiales de origen vegetal que prometen convertir la purificación del agua en un proceso más barato y menos tóxico que los que se llevan a cabo actualmente.

 

De acuerdo con los autores del estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista Industrial & Engineering Chemistry Research de la Sociedad Americana de Química, una gran cantidad de metales pesados terminan invadiendo los recursos hídricos a través de los residuos que dejan la minería, la agricultura (pesticidas) y la industria, lo que constituye una amenaza para la salud humana y el medio ambiente.

 

"La investigación sobre la contaminación del agua con metales tiene un atractivo particular debido a la gran capacidad de dilución del agua, la posible acumulación de metales pesados en plantas, peces y sedimentos, y la necesidad de proteger todas las formas de vida", señalan los autores.

 

Trabajos de investigación previos han demostrado que sustancias de desecho de ciertos productos vegetales como la fibra del coco, el bagazo de la caña de azúcar, los restos de las manzanas y las cáscaras de maní son capaces de extraer toxinas del agua debido a que poseen químicos que tienen afinidad por los metales. De allí que los investigadores, liderados por Gustavo Castro, del Instituto de Biociencias de Botacatu (Sao Paulo, Brasil), decidieran comprobar si las cáscaras de banano podían hacer el mismo trabajo.

 

Para realizar el experimento de laboratorio, los autores molieron la piel de la fruta y la expusieron a agua de río sin procesar. Luego notaron que las cáscaras trituradas del banano absorbían rápidamente el plomo y el cobre presentes en el agua. Los investigadores también comprobaron que un aparato de purificación hecho con cáscaras de banano puede ser utilizado hasta once veces antes de que este pierda sus poder de atraer los metales.

 

Según Castro y el resto de los autores, las cáscaras de banano parecen funcionar incluso mejor que otras técnicas de purificación del agua en las que se utilizan materiales sólidos como el gel de sílice, cuya preparación es costosa y en ella se utilizan solventes potencialmente tóxicos.

 

Tomando esto en cuenta, concluyen los investigadores, materiales sólidos de origen natural como las cáscaras de banano pueden ser considerados más atractivos debido a su bajo costo y a que no tienen que ser modificados químicamente.