Ciencia Chile , Valparaíso, Martes, 06 de octubre de 2015 a las 09:55

Investigadores chilenos y españoles analizan qué biocombustible es más ecológico

El CETAM y el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Casa de Estudios colaboran con un investigador de la Universidad de Castilla La Mancha para identificar qué tipo de combustible de origen biológico debería ser impulsado para su uso en Chile

USM/DICYT  Identificar qué tipo de biocombustible es el que produce la mayor energía y emisiones de menor impacto en el medio ambiente y las personas. Ese es a grandes rasgos el objetivo del proyecto de CONICYT FONDEF-D09I-1070 que se encuentran desarrollando en conjunto el Centro de Tecnologías Ambientales (CETAM), el Departamento de Química y el Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad Santa María.

 

Colaborando con ellos está Magín Lapuerta, profesor del Departamento de Ingeniería Industrial e investigador del Instituto de Combustión y Contaminación Ambiental de la Universidad de Castilla, La Mancha (España), quien actualmente visita la USM en el marco del proyecto del Programa Atracción de Capital Humano Avanzado Extranjero, Modalidad de Estadías Cortas (MEC), de CONICYT, obtenido por el CETAM y el Departamento de Ingeniería Mecánica del Plantel.

 

“El tema de los biocombustibles en el proyecto FONDEF está pensado entendiendo que Chile debiera incorporar en el futuro un espectro más amplio de combustibles renovables, en particular biocombustibles”, explica al respecto el Prof. Dr. Francisco Cereceda, Director del CETAM y académico del Departamento de Química.

 

“Y la pregunta directa es: ¿qué biocombustible es el que podría producir el mayor beneficio ambiental y el menor perjuicio hacia la salud y a la contaminación, cuando se decidiera importar un porcentaje mayor de biodiesel en Chile?”, continúa el académico.

 

El proyecto de este grupo de investigadores se hizo cargo de distintos tipos de biocombustibles de origen diverso, desde aquellos que se elaboran a base del reciclaje de aceite usado, hasta otros en base a distintos tipos de grasa de vegetales o animales.

 

La finalidad es poder predecir cuál es el que genera el mejor compromiso entre mayor energía y menor concentración de gases y partículas contaminantes, para que el gobierno tenga los antecedentes e información necesaria para decidir cuál de estos importar, fortalecer o incentivar en el futuro.

 

“El uso de un biocombustible de menores emisiones no sólo presenta un beneficio desde el punto de vista de dejar de usar combustibles fósiles, lo que ya tiene implicancias positivas para el cambio climático, sino que además generaría un beneficio ambiental por ejemplo en salud, producto de la disminución de partículas o de otros contaminantes tóxicos”, manifiesta Cereceda.

 

La investigación considera ensayos de estos distintos biodiésel en cámaras de combustión controlada, hornos isotérmicos y vehículos. Para esto último se está utilizando un banco dinamométrico de chasis y un banco de analizadores automatizado que permite realizar un ciclo de conducción europeo, para poder reproducir los ensayos de la misma manera con todos los biodiésel en mezclas crecientes con el diésel base usado en Chile.

 

En cada caso se están usando equipos de última generación para medir, contaminantes gaseosos criterio como CO, CO2, O2, NOx, HCT, HAPs, aldehídos y cetonas, así como la distribución por tamaño de partículas (entre 0,27-34 mm en 30 canales distintos), la concentración de material particulado (PM10, PM2,5 y PM1,0) y Black Carbon (BC), entre otros.

 

Perspectivas que convergen

 

“Lo que hace nuestra investigación es estudiar las fuentes y los factores de emisión en el contexto específicamente chileno”, explica el Dr. Lapuerta, quien permanecerá colaborando en la Universidad por dos meses y medio y volverá una vez más durante el 2016.

 

“Para mí éste es un ámbito ligeramente diferente al mío, ya que nuestra investigación está más relacionada directamente con el mundo de los motores de combustión”, manifiesta el investigador. “Ése es un poco el secreto de la buena colaboración, que no somos del mismo ámbito, pero ambos son muy complementarios”, añade.

 

En cuanto a actividades de formación, Lapuerta se encuentra ofreciendo seminarios semanales, dirigidos a investigadores, profesores de todas las sedes, estudiantes de posgrado y abierto a toda la comunidad universitaria.

 

En ellos se están tratando diversos aspectos de los diferentes tipos de biocombustibles, además de motores, sistemas de postratamiento y emisiones de partículas en motores.

 

“Algunos son sobre procesos de formación de estas partículas, sobre sus efectos, propiedades ópticas, con lo cual tratamos de conectar la experiencia que tenemos nosotros, en la Universidad de Castilla, con la experiencia que tienen en el CETAM sobre aspectos ambientales de las emisiones en este caso del material particulado”, finaliza Lapuerta.