Ciencia España , Salamanca, Miércoles, 10 de diciembre de 2008 a las 18:05

Investigadores de la Universidad de Salamanca analizan la regeneración de las retinas de dos especies piscícolas

El estudio sobre ciprínidos abre la puerta a nuevas líneas de estudio de enfermedades oculares

AMR/DICYT Un equipo de trabajo del departamento de Biología Molecular y Patología de la Universidad de Salamanca trabaja desde hace dos meses en el análisis de las células madre de las retinas de dos especies de peces, con el fin de encontrar aplicaciones al diagnóstico y tratamiento de enfermedades humanas oculares en las que los fotorreceptores se ven alterados. Estos peces, carpines y peces cebra, tienen la capacidad de regenerar sus retinas si están dañadas. La meta es discernir si es aplicable una terapia celular a partir de esas células madre para enfermedades degenerativas de la retina.
 

La investigación, dirigida por la profesora Rosario Arévalo, y presentada por la investigadora Maite Ogueta en las IV Jornadas de Divulgación Científica, que organiza la asociación INNOVA Salamanca, consta de dos partes. La que está en marcha es un trabajo in vivo con cultivos de los dos tipos de peces, que pertenecen a la familia de los ciprínidos. En este momento, los investigadores seccionan la retina de los carpines y de los peces cebra (Carassius auratus y Danio rerio, en sus nombres científicos). Una vez destruida, se dejan crecer las células madre objetos de análisis. En la segunda parte, posterior, se procederá al estudio de las expresiones de las proteínas in vitro. Se esperan los primeros resultados dentro de seis meses.

 

Las enfermedades degenerativas de la retina afectan a una ratio de población de una persona entre 10.000. Dos de las más comunes son la degeneración macular y la retinosis pigmentosa. La retinosis pigmentosa es una enfermedad ocular de carácter degenerativo y hereditaria que produce una grave disminución de la capacidad visual en la partes exteriores de la visión, y que en muchos casos conduce a la ceguera. Por su parte, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) se produce por el deterioro de la mácula. La mácula es una capa amarillenta de tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo, en el centro de la retina. Cuando está dañada, la percepción visual del centro del campo visual pierde nitidez.