Ciencia España Salamanca, Salamanca, Miércoles, 14 de febrero de 2007 a las 16:50

Investigadores de la Universidad de Salamanca demuestran que las mujeres maltratadas tienen afectaciones neuropsicológicas específicas

El descubrimiento abre la puerta a la aplicación de tratamientos más adecuados, según Miguel Pérez Hernández

JPA/DICYT Un estudio del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos de la Facultad de Psicología de Salamanca demuestra que las mujeres maltratadas presentan afectaciones neuropsicológicas específicas y diferentes de las de otro tipo de agresiones. El profesor Miguel Pérez Fernández ha presentado hoy la investigación y ha declarado que los resultados permiten encarar el problema de la violencia de género con "estrategias terapéuticas diferentes". Además, el equipo que encabeza ha logrado obtener un método capaz de detectar el maltrato de una manera científica, lo que puede tener aplicaciones médicas y jurídicas.

 

La iniciativa partía del conocimiento de que las mujeres que han sufrido malos tratos presentan rendimientos cognitivos inferiores al resto en la ejecución de la Batería Luria DNA, uno de los instrumentos más prestigiosos para el examen neuropsicológico, que explora de forma sistemática una completa gama de funciones y habilidades (orientación espacial, lenguaje, memoria, procesos intelectuales y atención). Sobre esta base, se trataba de averiguar qué síntomas específicos presentan y cómo afecta la duración de los malos tratos relacionando dos ámbitos de estudio separados hasta el momento: la violencia de género y la neuropsicología.

 

Miguel Pérez Fernández, junto con las investigadoras Luisa Velasco, Ana Torres y Olga Conde han desarrollado el estudio a lo largo de tres años con el apoyo financiero del Instituto de la Mujer, que aportó 19.000 euros. Para ello, han trabajado con un centenar de mujeres maltratadas, de las que seleccionaron a 68 que cumplían todos los requisitos para entrar a formar parte del proyecto y que fueron comparadas con otro grupo que no había sufrido este tipo de violencia. La mayor parte de las afectadas, un 55%, presentaba un maltrato multidimensional (psicológico, físico y de abuso sexual).

 

Los resultados muestran que las víctimas de maltrato continuado presentan una afectación específica e independiente de cualquier otra variable, como puede ser el tipo de abuso, el nivel de estudios o la edad de la persona. La investigación concluye que a medida que pasa el tiempo el deterioro psicológico aumenta, con una salvedad: cuando han pasado entre tres y diez años desde el inicio de la violencia se produce una mejora, algo que podría explicarse porque "llega un cierto momento en que las mujeres se adaptan a su situación", explica Miguel Pérez. Sin embargo, es como si pasado ese tiempo, "volvieran a rendirse".

 

Identificación objetiva del maltrato

 

El investigador principal, que estuvo acompañado en la presentación del estudio por su colaboradora Lucía Velasco y por el vicerrector de Estudiantes, Ángel Infestas, afirmó que los resultados tienen muchas aplicaciones. "Ahora, somos capaces de identificar si una mujer ha sufrido malos tratos por el tipo de afectación neuropsicológica" que presenta, lo que abre las puertas a un diagnóstico eficaz, a tratamientos específicos e incluso a la resolución de casos judiciales. "Ésta es una prueba objetiva, puede ser como una radiografía donde se ve el hueso roto", ha indicado Miguel López.

 

"Hasta ahora nunca se había estudiado el maltrato en neuropsicología, sino desde el punto de vista emocional o personal, pero no a través de procesos cognitivos. Sí había estudios con soldados o personas agredidas, pero se confundía una agresión puntual con el maltrato continuado, se habían comparado situaciones diferentes", comentó.

 

Por su parte, Lucía Velasco, que además de licenciada en Psicología es subinspectora de la Policía Local de Salamanca, aprovechó para presentar el curso extraordinario Sociedad, Violencia y Mujer, que en su tercera edición se presenta bajo el título Respuesta social, ¿realidad o proceso? Precisamente, entre los muchos aspectos que se abordarán desde el martes 27 de febrero hasta el viernes 2 de marzo, también habrá un hueco para la investigación en materia de malos tratos desde el punto de vista de la neuropsicología.